13.9.07

Abuelo de la torería mexicana


En la Asociación Nacional de criadores de toros de lidia

Ponciano Díaz una tarde se apareció en el mundo de los toros; aquí y en España. Sorprendió

Guillermo Salas Alonso / Pedro Díaz G.

Una tarde, a finales del siglo XIX, se apareció por la fiesta brava española un personaje extravagante.
De poca estatura, lucía descomunales bigotes negros y vestía de charro. Cierto: realizaba las suertes charras y banderilleaba a dos manos a caballo, en el llamado arte de Marialba, o del rejoneo. Pero lo sorprendente era que el atrevido personaje llevaba el propósito fundamental de ser torero. Ahí mismo, en tierras españolas.
Pareció una herejía, pero llegó y su nombre fue Ponciano Díaz Salinas.
Lo primero que provocó fue curiosidad, por su aspecto y su técnica tan personal que, desde luego, no se ajustaba a las normas clásicas de los toreros de entonces y, al menos en esa época eran exclusividad de la torería española.
¿Quién, en España, podía concebir que en otros lares, aún en la Nueva España, existiese un valiente que podría ejercer la profesión también llamada el "arte de Cúchares"?

Un poco de historia

Cuenta el maestro Pepe Alameda en su libro La pantorrilla de doña Florinda y el origen bélico del toreo, que en la época de la conquista árabe, el caballo y el toro bravo fueron herramientas de entrenamiento para la guerra. Los moros fueron detenidos, pero no vencidos; sin embargo, no avanzaron hacia el norte, lo que ocasionó que, al no dominar el Mediterráneo, se quedaran en España.
A Francia, Italia, Grecia y en general la Europa de la zona mediterránea, con el mismo clima, no les interesó el toro bravo, sino la agricultura.
A España sí pues siguieron siendo herramientas para sus guerreros. El toro se extinguió en esas naciones, pero en España se quedó, se conservó y se multiplicó, lo que convirtió a la península en la cuna del toreo.
Añade el maestro Alameda:
"Ese toro zancudo, corniveleto, de rectilínea estructura y pelo hirsuto, de repente aparece un bovino redondeado de líneas, recogido de cuerna, pelo fino y lustroso, corto y poderoso de jarretas".

En la hacienda de Atenco

El 19 de noviembre de 1858 nació Ponciano Díaz en la hacienda de Atenco, el rebaño ganadero más antiguo del mundo, pues la historia advierte que a este hato de reses bravas lo fundó un primo hermano del conquistador Hernán Cortés, el licenciado Juan Gutiérrez Altamirano.
El padre de Ponciano, Guadalupe Díaz González, a quien sólo sus íntimos amigos conocían como "El Caudillo", trabajaba en Atenco, así que el pequeño se fue familiarizando con el ganado de casta.
Además, a don Guadalupe le gustaba de torear astados y vacas con el niño en brazos, ante el sufrimiento de su madre, doña María de Jesús Salinas de Díaz.
Don Guadalupe solia decir: "Todavía no ha nacido el toro que acabe con uno de mi raza".
Ponciano tuvo la suerte de que el matador de toros español Bernardo Gaviño, amigo íntimo del dueño de Atenco, le tomase cariño al observar su valor. Muy joven formó parte de su cuadrilla, como banderillero. Aprendió del maestro y, además, siendo charro también le hacía monerías a los toros a caballo.
Se lanzó a la aventura. Quiso serlo y lo consiguió: fue torero. El primero importante de México; el abuelo de la torería tricolor.
A los 19 años de edad, el primero de enero de 1877, mató a su primer novillo, con un éxito incuestionable, ante sus cualidades y valor ante las reses.
Al año siguiente, en 1878, empezó a torear con Lino Zamora, torero mexicano de poco renombre. Lo hizo por un lapso corto, pues Gaviño lo llamó a su cuadrilla.
Ahí le enseñó la técnica. Lo fue llevando, de a poco: en cada lance un secreto; a cada movimiento el descubrimiento del arte, la pasión, para después dejarlo solo. Que trabaje por su cuenta...
Y así, se presentó el 3 de abril de 1879, en Puebla, como capitán de gladiadores. Y como además ejecutaba las suertes charras y banderilleaba a dos manos a caballo con brillantez, fue precisamente realizando suertes con el córcel, en mayo de 1883, cuando lo tiraron de su jaca al clavar un par de banderillas, y recibió una cornada.
Ponciano figuraba en los festejos de máxima categoría en el país. Aunque, siendo presidente, Benito Juárez ordenó un decreto prohibiendo la celebración de corridas de toros en el Distrito Federal. Así, hasta 1887 volvió la actividad y se levantó la plaza San Rafael, que inauguró Ponciano el 20 de febrero. Las reseñas afirman que manejaba el estoque en forma brillante, aunque se sabía que era "el rey del bajonazo y metisacas". Y hubo una controversia enconada, pues por ese entonces llegó a México el diestro Luis Mazzantini. Un clásico y puro estoqueador.
Se eslabonan los éxitos y fue el diestro selecionado para inaugurar, el 15 de enero de 1888, la plaza "El Paseo de Bucareli", obra realizada de su peculio. Su afición era tal, que en el libro que escribió don Manuel Horta, cita: "Silueta de un torero de ayer", abundando que "horas antes de que se abrieran las puertas del coso se brindaba con los `curados´ tricolores en los vidrios corrientes soplados de Texcoco. Y no faltaba en el tendido el famoso general Sóstenes Rocha, duelista, enamorado y decidor, personaje de mil anécdotas".
Precisamente la reseña de esa corrida, publicada en el periódico "Siglo XIX", vale la pena conocer, pues cualquier similitud con las actuales, es mera coincidencia:
Al toque de clarín, salió el primer toro, enchilado y palangano, recibiendo tres buenas varas, y Ramón, mediante una salida, le dejó dos pares y Calderón, otros dos al cuarteo. Ponciano, previo aviso de la Autoridad, se dirigió al palco donde estaba su madre y brindó así: “Por mi patria y por tí, madre mía...” La Providencia ha querido que preste a tu vejez el humilde fruto de mi trabajo. Y se fue directamente al toro. Y le dio cuatro naturales, tres cambiados, cuatro en redondo y dos a su modo; levantando la espada, apuntó con suma atención sobre la cruz del lomo, y se fue acercando poco a poco en línea recta y pasito a pasito al toro, a la vez que hizo ligeros movimientos con la capa-muleta, para llamarlo. Llegando a cierta distancia se paró y quedó inmóvil, siempre con la punta de la espada dirigida al lugar expresado. Por fin, el toro se arranca con suma velocidad y el torero, haciendo un ligero movimiento con el engaño, le clava al toro en el expresado centro del morrillo, toda la espada que según los taurófilos es donde debe entrar y quedar colocada. A esto le llaman suerte de ‘matar recibiendo’. Después cogió otra espada y haciendo con un movimiento de muleta que el toro inclinara la cabeza, le apuntó con gran tino y de un golpe violento le clavó la punta de aquella en el testuz. El toro cayó como herido por Júpiter y dicen que a eso le llaman “descabello”. El redondel nuevamente se llenó de ramilletes, sombreros y se tocaron dianas por las tres bandas de música que habían en la plaza. En el intermedio del segundo y tercer toro, Ponciano lazó pie a tierra un caballo bruto, oyendo también muchísimas palmas y música. El sexto toro de color amarillo y cara prieta, recibió seis varas. Ponciano vestido de charro, montando un hermosísimo alazán tostado, dio tres salidas en falso con mucha guapesa, manejando magistralmente su cuaco, y puso dos pares y medio de banderillas, bonísimos aquellos, regular el último. Bajó del caballo entre nutridos aplausos, y brindó en los medios del ruedo, al sol y la sombra. Dio al toro tres naturales, uno en redondo y lo descabelló con un metisaca perfecto.

Su alternativa en España

Los planes apuntaban entonces hacia el otro lado del Atlántico: España. Antes de salir a la Madre Patria, el general Miguel Negrete, apunta don Manuel Horta, le regalo un fino caballo, igualmente don José González Pavón, el ganadero de Tepeyahualco, quien le obsequió un joven y lustroso alazán para que recortara su silueta juguetona en las plazas de la Villa del Oso y del Madroño.
Y aunque al verlo no daban mucho por el torero "americano", como le decían, hizo una campaña interesante; sin embargo, después de verlo actuar empezaban a verle cualidades. Le admiraban sus pares de banderillas a dos manos a caballo; enormes. Antes de salir a la península el propio Ponciano señaló: "Voy a España para aprender las suertes del toreo y para presentar las suertes mexicanas de banderillear a caballo y charrear".
Junto con Ponciano en la cuadrilla, de peón de brega iba Ramón López, quien le tenía una fe ciega. Se presentó en Madrid el 28 de julio de 1889, con un éxito y se logró signar la alternativa para ese 17 de octubre. El padrino: Salvador Sánchez "Frascuelo", y como testigo el primer mandón del toreo, Rafael Guerra "Guerrita", con un encierro del Duque de Veragua.
Cuando llegaron a la plaza, al hacerse las presentaciones, Ramón López, quien quedó un poco atrás, junto con "Frascuelo", quería conocer la opinión que había sobre el torero mexicano.
Salvador Sánchez, el padrino del doctorado, ráudo le largó su opinión: "Vamos, Ramón; que nadie más que tú pudo darme coba para que yo le diera la alternativa a ese espantajo.... ¡Con razón ganaíz tanto dinero en América, alternando con esos mamarrachos....! ¡Sóis lo mismo que ellos!".
"Bueno, bueno --respondió Ramón López--; vamos a torear....Y en un descuido, ¡quien sabe si este mamarracho le gane a usted la pelea!".
Un berrendo en colorado del Duque de Veragua, bravo, encastado y noble tocó al mexicano. Y al término de su labor, Ponciano con cortesía dijo al padrino:
"Señor Frascuelo, sáquelo de su querencia"
El as hispano respondió: "Señor Ponciano, el toro quiere morir ahí, y en ese sitio se le mata".
Antes de que concluyera la frase del señor Frascuelo, el torero mexicano partió en dos al toro, con un volapié clásico. Una estocada que retumbó en el coso, que aplaudía con fervor. Aprovechó el momento Ramón López para insistirle a Frascuelo: "¿Qué le ha parecido a usted maestro?".
El as español respondió: "Se ve claramente que en su vida ha visto torear, y es una lástima, porque es valiente y de los buenos. Merece la alternativa y te felicitó por tus gestiones".

Entra a la leyenda

Tintes de fantasía en esta historia del primer torero extranjero que obtenía la alternativa, el título de matador de toros, en España. Fue una ceremonia entre protagonistas de máximo rango y en la primera plaza de España.
Llegó Ponciano Díaz. El abuelo de la torería mexicana. Posteriormente llegarían los maestros Rodolfo Gaona, Fermín Espinosa Armillita y Lorenzo Garza.
Murió joven Ponciano Díaz, a los 41 años de edad, en plena madurez.
Una cruel enfermedad hepática lo martirizó varios meses. El mal minó considerablemente sus energías a velocidad vertiginosa y en la madrugada del 15 de abril de 1899, se fue, dejando su abolengo.
Por ahí crecía y se cantaba este estribillo popular que iba de boca en boca:
Ya no quiero a Mazzantini/ ni tampoco a Cuatro Dedos/ al que quiero es a Ponciano/ que es el rey de los toreros.

México después de las elecciones


En el Foro Ciudadano
El síndrome de la inconsistencia

Pedro Díaz G.

Hay días en que la razón se ausenta. Y los días postelectorales, en México, son de esos. Cuántas inconsistencias, cuántas contradicciones, cuántos absurdos en las declaraciones de los actores políticos que se disputan la Presidencia. Quienes ayer defendían la "resistencia civil" hoy la condenan llamándola violencia.

Quienes decían que respetarían los resultados del 2 de julio no saben ahora cómo explicar sus llamados a movilizarse contra "el fraude". Quienes dicen respetar la legalidad no hay día en que no se declaren ganadores, sin esperar a la revisión final que deberá hacer el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. No cabe duda, hay días en que el síndrome de la inconsistencia se apodera de todo.

Las inconsistencias de Andrés Manuel

El 28 de junio de 2006, en una de sus últimas declaraciones previas a la elección, Andrés Manuel López Obrador hablaba de la construcción de un nuevo país:

"Voy a convocar a representantes de empresarios, de las iglesias, de la sociedad civil, de indígenas, campesinos, obreros, profesionales e intelectuales, para construir un nuevo pacto nacional. No vamos a actuar de manera irresponsable. (...) vamos a actuar con responsabilidad y sensatez".

El 2 de julio el discurso cambió. La misma noche de las elecciones se proclamó triunfador basado en una encuesta de Covarrubias y Asociados. Decía tener datos para afirmar que había ganado por "al menos 500 mil votos", pero luego se sabría que el PRD nunca tuvo representantes en casi 45 mil casillas. "Queremos informar al pueblo de México que, de acuerdo con nuestros datos, ganamos la Presidencia de la República. Exigimos al IFE que respete los resultados. Creo que este resultado es irreversible, creo que triunfamos".

En un lenguaje de jefe de Estado propuso tender lazos con sus adversarios: "Quiero extender mi mano franca para los que considero mis adversarios. Nunca los he visto como enemigos. Voy a establecer con ellos comunicación cuando sea pertinente".

La madrugada del 3 de julio, López Obrador hizo la primera descalificación. Sin todas las actas en la mano, habló de fraude cibernético al conocer los resultados del PREP. Y horas después dijo haber descubierto que casi tres millones de votos estaban desaparecidos. "Se ignora el destino de tres millones de votos en las sumas del PREP; dicho programa no sólo fue manipulado, sino que ha estado dando brincos en los resultados que presentó".
Verdad a medias: sí les habían dicho que habría un archivo de actas con inconsistencias, pero el IFE nunca proporcionó la ubicación computarizada a este archivo. Las versiones de un "fraude cibernético" crecían. Intentan falsear los resultados; los conteos del instituto no son confiables. El objetivo no es lograr la anulación de la elección, sino obligar a que se cuente voto por voto y casilla por casilla".

Sabedor de que los resultados no le eran favorables por estrecho margen, López Obrador decía "no descalificar" el proceso, pero al mismo tiempo hablaba ya de "fraude". "No quiero yo descalificar a ninguna institución (…) lo que quiero es que se limpie el proceso, que se abran los paquetes, que se cuenten las boletas y que se respeten los resultados. Pero no hay duda de que hubo manipulación del PREP".

López Obrador hablaba de fraude, pero aún no tenía todas las actas en su poder para el 6 de julio. Aun así, retó: "Impugnaremos los comicios. No puedo aceptar los resultados porque hay muchas irregularidades, por decirlo suave (...) muchas inconsistencias". Y de sus adversarios, a quienes días antes consideraba no eran sus enemigos, se convertían ahora en provocadores e irresponsables: "Es una provocación que no hayan permitido el conteo voto por voto; hubo consigna para evitar la contabilidad voto por voto en el IFE. Estoy preocupado por la irresponsabilidad con la que están actuando mis adversarios del gobierno. No beneficia a Calderón que los medios le hagan apología y caravanas".

Y aunque antes de los comicios dijo que "respetaría" los resultados del IFE, convocaba a su primera "asamblea informativa" para el 8 de julio en el Zócalo, con la exigencia del conteo "voto por voto". Ese día, e interpretando la ley a su manera, dijo: "La ley en México establece que cuando una revisión puede ser determinante para cambiar el resultado, procede el recuento de votos y en defensa del voto se llevará a cabo un plan de acción con la gente, que reclama el conteo de todos los votos para que quede claro y de esa forma haya estabilidad en el país".

Enseguida volvió a afirmar que contaba con pruebas del fraude, pero sin que hasta ese momento hubieran presentado alguna de ellas públicamente. Sólo presunciones, sospechas. "Tenemos pruebas fehacientes (...) por eso impugnaremos la elección ante el Tribunal Electoral. Y en su momento acudiremos a la Suprema Corte". Para el 12 de julio ya no habría concesiones: "Los consejeros electorales del IFE y su presidente, Luis Carlos Ugalde, han actuado como delincuentes, nuestro cuerpo jurídico analiza proceder legalmente en su contra".

Pero seguía sin presentar prueba alguna. Incluso, acusaría a representantes de su propio partido de haberse dejado sobornar. Acusación que después no sabría cómo explicar. Y entonces alertó sobre la apertura de paquetes: "Siguen abriendo paquetes electorales en los comités distritales y esto es muy grave porque es una violación flagrante a la ley. El IFE está actuando de manera ilegal, con mucha desesperación".

A partir de ese momento, lo que inicialmente era una exigencia de que se cuenten los votos para saber quién ganó se transformó en un discurso donde afirmaba ya que él había ganado. "Nosotros triunfamos en la elección del 2 de julio y (por eso) no quieren que se abran los paquetes electorales, quieren modificar resultados (…)"

Del "fraude cibernético" original, López Obrador pasó a hablar de un "fraude a la antigüita". "Tuvieron que meterse al fraude de los años ochenta (...). La falsificación de actas, el relleno de urnas y todo eso que aparentemente ya estaba superado. Llama mucho la atención que estén violando paquetes electorales después del cómputo distrital, porque esto significa que pueden estar introduciendo boletas o arreglando los paquetes, porque si el Tribunal resuelve contar voto por voto, van a tener planchada la elección".

De vuelta en el Zócalo, el domingo 16 de julio, dijo: "El recuento voto por voto de la elección presidencial es necesario para la estabilidad política, económica y financiera del país; para contribuir a la paz social y para alejar la confrontación irracional. Que Calderón piense muy bien que la mancha de una elección fraudulenta no se borra ni con todas las aguas de los océanos. No es válido que nuestros adversarios se refugien en argumentos legaloides, de falta de tiempo o de carácter técnico, para negarse a abrir los paquetes electorales, cuando lo que está en juego es la democracia y la estabilidad política del país".

Y un día después confirmó con Carmen Aristegui que el fraude había envejecido: "Fue a la antigüita". "Se cometió un fraude a la antigüita, no cibernético. Se habló mucho del fraude cibernético (dijo, como si no hubiera sido él quien habló en esos términos), todo mundo pensaba que el fraude lo habían hecho en las máquinas, (...) en los primeros días había esa idea de que era informático. No está ahí el fraude, hallamos que está en los papeles, que es un fraude a la antigüita. La verdad es que estábamos pensando que era un fraude moderno, cibernético, pero no. "La información que tenemos es que se tomaron las casillas al estilo antiguo y se dieron estas falsificaciones. Que se disipen todas las dudas y resolvamos hacer el recuento de los votos para darle fortaleza al proceso electoral y hacer a un lado la posibilidad de inestabilidad política y social".

Cuando Aristegui le preguntó sobre las acciones que tomaría si el Tribunal contaba voto por voto y resultaba que Calderón había ganado, pareció no encontrar más explicaciones. Dijo que aunque el conteo favoreciera a Calderón, para él seguiría siendo un presidente "espurio". "Si el conteo uno a uno de los sufragios me es adverso, ya no podría seguir movilizando a la gente, pero tampoco reconocería a Calderón".

No obstante, días después, en entrevista con López Dóriga, diría que aunque hubiera conteo de votos y no resultara ganador, seguiría en la lucha "hasta donde la gente diga (…)" Finalmente, la tercera semana después del 2 de julio cerraría con una declaración de López Obrador en la que afirmaría que el "fraude" fue de todos tipos: "a la antigüita y cibernético" y con errores aritméticos en por lo menos 72 mil casillas.

Entre las leyendas favoritas del PRD está la de 1988, la caída del sistema, el fraude. Esa misma fábula dice que Manuel Bartlett fue el responsable, pues entonces era el secretario de Gobernación y las elecciones las regulaba ésta.

El martes 18 de julio de 2006, 18 años después de forjada la historia de Bartlett, Andrés Manuel López Obrador lo exoneró en una entrevista con Carlos Loret de Mola:

"No sé si tuvo algo qué ver, no me consta y no voy a decir algo que no me consta", le dijo a Loret. Y una cosa parecida dijo sobre Manuel Camacho Solís: "Él trabajó con Salinas, pero no me consta que haya cometido fraude, él estuvo en cosas políticas (…). Además, él ya lo aclaró".
Se le olvidó a López Obrador que en su libro, Tabasco: crónica de un fraude, sí acusa de mapache electoral a Camacho Solís.

Las inconsistencias de Felipe Calderón

2 de julio: Apenas terminadas las elecciones, Calderón dijo que respetaría la decisión del IFE de no declarar ganador a ningún candidato, pero de inmediato se autoproclamó triunfador. "Respetaré la decisión del IFE de no declarar ningún triunfador (...). Hemos ganado la elección presidencial en una contienda cerrada (...). Es tiempo de iniciar una nueva etapa de conciliación nacional, para lograrlo, a partir de mañana dedicaré todo mi esfuerzo, llamo a la conciliación a todos los mexicanos".

3 de julio: Un día después, Calderón comenzaría a propalar presuntos avales de su triunfo. "La decisión de Madrazo (de avalar los resultados) es un gesto democrático, le reitero mis respetos".

4 de julio: Y ya para el tercer día, el panista anunciaba acciones como Presidente electo. "Mantendré contactos con priístas. Ya me felicitaron, entre ellos Gordillo. Mi equipo ya empezó a tener trato con los actores políticos; insto al PRD a sumarse al diálogo (...). He dado instrucciones a mi equipo para que establezcan contacto y relación con todos los actores políticos sin excepción, incluido el propio perredismo".

5 de julio: Desde el mismo día del cómputo distrital, Calderón comenzaría a descalificar el llamado a las movilizaciones, olvidando que el partido político que en México creó la llamada "resistencia civil" fue el suyo.

"El PAN también podría hacerlo (llamar a la movilización de las masas) pero no lo hará porque es un partido pacífico".

6 de julio: Hecho el cómputo distrital y ya con la declaración del IFE de que quien había sacado más votos era él, pero aún sin que el Tribunal Federal Electoral hubiera hecho ya la declaratoria de presidente electo que marca la ley, Calderón siguió declarando como si lo fuera. "Desde hoy convoco a todos a que, con generosidad y patriotismo, logremos la integración de un gobierno de unidad nacional (...). Iniciaré a la brevedad posible el diálogo con todas las fuerzas políticas, con el propósito de definir un programa de gobierno común, que responda al interés de la mayoría de los mexicanos.

Ese mismo día, y luego de seis meses de calificarlo como "un peligro para México", Calderón dijo de López Obrador: "Y con Andrés Manuel López Obrador no sólo reitero mi respeto, sino comparto su anhelo de justicia y reitero mi compromiso de trabajar sin descanso por lograr la igualdad de oportunidades que permita superar la pobreza".

11 de julio: En esta fecha, y sin que el Trife hubiera calificado los comicios, Calderón se mantiene en la tónica de declararse como presidente electo y anuncia acciones para su toma de posesión: nombró a Juan Camilo Mouriño coordinador de su equipo de transición y a Josefina Vázquez Mota, enlace con otras fuerzas políticas. Calderón marca su posición en torno al Trife: se dice respetuoso de las decisiones que tomen los magistrados, pero les advierte que, por ley, no pueden abrir todos los paquetes para contar todos los votos.

"Acataré la decisión del Tribunal Electoral, incluso si ordena el recuento de hasta 50 mil casillas. Respetaré lo que diga el Tribunal".

12 de julio: En su descalificación a las movilizaciones perredistas, Calderón echa al olvido otras movilizaciones históricas del PAN como las de Clouthier en 1988; Luis H. Álvarez, en Chihuahua; la de Fox contra el fraude electoral en Guanajuato en 1991; e incluso la que Calderón encabezó como dirigente nacional del PAN por el municipio poblano de Huejotzingo. "Me parece que el camino de refrendar una elección no se da en las calles, sino en la ley y en las instituciones. Nosotros no vamos a elevar la tensión política movilizando a nuestra gente".

14 de julio: Y aunque la ley da a los magistrados del Trife la facultad de decidir sobre el conteo de votos, Calderón descalifica cualquier posibilidad de que así sea. "Un recuento de todos los votos no es necesario bajo la ley electoral".

16 de julio: Dice no temer a que se cuenten casillas, pero se mantiene en su rechazo a que se cuenten todos los votos. "No tengo ningún temor de que el tribunal electoral decida recontar casillas, si considera que hay fundamento legal y motivos suficientes". Y aunque previamente había rechazado cualquier tipo de manifestación pública en torno a los comicios, Calderón hace este día un llamado a los seguidores del PAN para que se manifiesten públicamente. "Invito a mis seguidores a que se expresen con el uso de una pulsera blanca, azul o tricolor, con la leyenda: México quiere vivir en paz".

17 de julio: Conforme pasan los días, Calderón endurece su posición y este día "exige" que se respete lo que considera su triunfo. "No aceptaré chantajes ni amenazas. Queremos que se respete la voluntad popular. Los ciudadanos ya votaron y ya decidieron (...) y como en los tiempos de lucha que libramos los aquí presentes frente al autoritarismo, exigimos pleno respeto al voto de los mexicanos".

18 de julio: Calderón sigue reuniéndose con líderes y dirigentes de distintos sectores. Este día sostiene un encuentro con el líder del Congreso del Trabajo, Víctor Flores, a quien el propio PAN ha señalado como "porro" y "escoria" del sindicalismo en México.

Felipe Calderón busca legitimidad urgente. Y para ello ha desfilado con gente de leyendas negras:

1) Elba Esther Gordillo fue la primera. No fue sorpresa: prácticamente ha trabajado a favor del PAN por su amistad con Vicente Fox y Marta Sahagún. De hecho, cosa que ella ya ha reconocido, el 2 de julio telefoneó a gobernadores priistas para que le consiguieran votos a Calderón y se olvidaran del PRI. Muchos de estos mandatarios fueron los mismos que avalaron en una carta el presunto triunfo del panista.

2) Víctor Flores, presidente del Congreso del Trabajo y líder de los extintos ferrocarrileros. Desde el 4 de julio reconoció a Calderón. El martes pasado, el panista le agradeció el gesto y visitó al dirigente.

3) Gastón Sáenz. Dijo ser coordinador de asesores de la dirigencia del Sindicato Mexicano de Electricistas. Le echó porras. Lo reconoció como presidente electo. Pero resulta que el tal Gastón es un jubilado del SME, sin cargo alguno en la dirigencia.


Publicado en Revista EME-EQUIS, México, 24 de julio de 2006.
Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.

7.9.07

Falso dilema, confrontar a AMLO y a Ortega


Entrevista con el diputado Higinio Martínez

Por Pedro Díaz G.

En la antesala de su próximo Congreso Nacional Extraordinario, una contradicción invade hoy a miles de militantes perredistas: ¿se puede estar con Andrés Manuel López Obrador y, al mismo tiempo, apoyar a Jesús Ortega para la dirigencia nacional del PRD? Para muchos, esto es imposible. Una contradicción insalvable. Para muchos otros, no.
Entre los segundos está, Higinio Martínez, coordinador del Congreso en el estado de México, amigo de López Obrador y aliado político de Ortega, explica por qué sí: “Entre Obrador y Ortega hay un mismo hilo conductor: ninguno va a reconocer a Calderón”, sostiene.
Lejos de Toluca, un restaurante de Paseo de la Reforma es el escenario en donde el político habla de lo que ha conseguido legislativamente en el estado de México; de los errores a subsanar en el PRD y, sobre todo, de ese dilema que en el que hoy navegan miles de perredistas.
—De cara a las elecciones para renovar la dirigencia del partido, ¿cuál es su candidato?
—Mi respeto, mi lealtad y mi compromiso está con Andrés Manuel López Obrador. Soy un incondicional de Andrés Manuel, en términos de principios y de lucha, aunque en algunas cosas difiero en parte de su estrategia. Él trabaja con un objetivo: cómo dar esperanza de cambio a este país y soy incondicional y estaré con él por mucho, mucho tiempo.
Hace una pausa y revela:
—…Pero el estar con Andrés Manuel no es obstáculo para apoyar a Jesús Ortega para presidente del partido. Hay gente que lo acusa de no ser el candidato de López Obrador y argumenta que dialogará con Calderón. Ni una cosa ni otra.
—¿Y qué tanta razón tienen quienes dicen que Jesús Ortega dialogaría y reconocería a Felipe Calderón como presidente de México?
—Eso es absolutamente falso. No hay ninguna posibilidad. Jesús Ortega es parte, como yo, de millones de personas que se sienten agraviadas y esa es, además, la mayor prueba de que Andrés Manuel no va a participar.
—¿Por qué apoyar a Ortega?
—A Jesús Ortega yo lo conozco y estoy con él porque puede dirigir al partido y cambiar el rumbo. Es leal, consecuente, y ha estado en las buenas y en las malas con el PRD, conoce como pocos lo que es el partido y a sus dirigentes de todo tipo.
—Es tiempo de redefiniciones en el PRD —se le comenta a Higinio, ante los recientes resultados en la elección de delegados al Congreso Nacional, en donde la corriente y los aliados de Ortega derrotaron a las corrientes afines a López Obrador.
—Hay que impulsar un verdadero código de ética suscrito por todos ante un organismo ciudadano plural que juzgue a los perredistas mediante ese código. Que esté plenamente identificado y en acuerdo con el movimiento que encabeza Andrés Manuel. Con estos elementos, estoy seguro de que Jesús Ortega podrá dar una sacudida al partido y buscar que deje de ser un “estado de ánimo colectivo”, como le han denominado al PRD.
—¿No habrá reconocimiento, en algún momento, de Calderón?
—No y día con día, mes con mes, él se va a sentir desesperado, porque lo que no ganó en las urnas, tampoco lo está ganando en la silla con su actuación. Deberá enfrentar el dolor y el peso moral de que una buena parte de los mexicanos no lo reconocen como presidente de México.
—Sin embargo esta postura es, para muchos, radical.
—No, la gente no ha entendido, o no nos hemos dado a entender. Pero lo cierto es que no queremos desestabilizar ni derrocar al gobierno de manera violenta. Podemos coexistir, pero las conversaciones y los acuerdos se deben dar de la Secretaría de Gobernación para abajo; para arriba no porque sería como reconocer la imposición.
—¿Hasta dónde debe el PRD seguir la línea de López Obrador?
—Lo que queremos es que el grupo de hombres y mujeres del PRD estén a la altura de lo que hoy encabeza Andrés Manuel López Obrador, y de lo que esperan millones de mexicanos.
—¿Qué esperan?
—Son millones y millones los que ya necesitan un verdadero cambio. En el mismo PRD necesitamos cambios. No obstante, en los municipios gobernados por el PRD la gente generalmente vuelve a votar por nuestro partido. Texcoco es uno de los municipios en todo el país en donde más tiempo ha gobernado el PRD; ciudad Nezahualcóyotl. Se gana y se pierde, como en Tlaxcala, pero la gente sigue votando por nosotros.
—¿Cómo arribar a ese cambio del que se habla?
—Ese cambio sólo lo puede dar Andrés Manuel. Es necesario, por ejemplo, cambiar a la actual clase política mexicana: en general, corrompida, privilegiada, acomodaticia, esa clase política, en donde yo me encuentro, debe desaparecer en beneficio y por justicia hacia millones de mexicanos que hoy viven en condiciones de extrema pobreza.
—Hay quienes piensan que lo mejor que pudo haber ocurrido en las pasadas elecciones es que López Obrador no fuera Presidente.
—No, yo estoy absolutamente seguro de lo contrario. Obrador podría ser un buen Presidente y gobernar con austeridad y honestidad. Se acabarían todos los privilegios, que yo mismo disfruto, porque con el actual esquema el dinero se va por la vía de la clase política. Y de lo que se trata es que no tengan beneficios ni las tribus, ni esa clase política que está acabando con el país. Y con más razón en el PRD, partido que se supone debe traer esperanza a la gente.
—Se requeriría cambiar todo un estilo de gobierno establecido históricamente.
—Se deben acabar los grandes privilegios, vía impositiva, de los barones del poder económico en este país. Que todos los empresarios tengan posibilidades de desarrollo, sí, pero sin privilegios. López Obrador lo haría en beneficio de todos, con los pobres, la clase media y los empresarios, pero bajo nuevas reglas del juego.
—¿Qué se requiere hacer en el PRD?
—Yo aspiraría a que el partido deje ciertas inercias. Es fácil salir en los periódicos, con foto y nombre, basta con que se la pase uno vociferando o dirimiendo confrontaciones internas hacia afuera. Eso no debe ser. No denostar al partido, insultar, decir cualquier cosa en contra de Andrés Manuel. O tomarse la foto con algún personaje del gobierno federal al más alto nivel.
—No obstante, hubo ya un grupo de perredistas que se acercaron a Los Pinos hace unos días.
—Eso no es por lo que apostamos. Cada quien es libre de hacer lo que su conciencia o sus principios determinen; yo no puedo juzgar a aquellos perredistas que se toman la foto con Felipe Calderón, pero sí sostengo que es, cuando menos, el olvido de un agravio, es ignorar que al señor lo impusieron de manera ilegítima, que no es un Presidente que llegó por el voto de los mexicanos.
—¿Es, digamos, una forma de protesta?
—Felipe Calderón es producto de una imposición y por ese sólo hecho, por dignidad, por principios, por memoria, pero principalmente porque debemos evitar que esto se repita, no podemos reconocer a Calderón como Presidente de nuestro país.
—¿Qué se pretende, entonces?
—No se trata de desconocer al gobierno, sino a quien está al frente; lo que buscamos con estas decisiones es tener la autoridad moral para decirle a Calderón, recordárselo, que no ganó por las buenas. Muchos dirigentes consideramos que no debe tomarse la foto ni dialogar con el titular del gobierno federal. No juzgo a quien lo haga, está en su derecho, y habría que saber sus razones. Pero hay muchos perredistas, entre los que yo me incluyo, que han sido invitados a tomarse la foto con Calderón y no lo hemos hecho. Y no por Andrés Manuel, sino para decirle a la gente que no estamos dispuestos a que eso vuelva a ocurrir.

1.9.07

“Por el Dios y por el estado laico… ¡a favor!”



Por Humberto Padgett y Pedro Díaz G.
eme-equis

I. 24 de abril. Una de las palabras prohibidas llega al pleno de la Asamblea: aborto, con su carga de estridencia y polémica.
En su nombre desde antes de las siete de la mañana todos se colocan en puestos: policías en perfecto orden sobre la calle de Donceles, ahí donde despierta un grupo que desde la madrugada se apodera de unos metros más, y termina casi a las puerta de este edificio, hoy con la robustez de un castillo amurallado.
Llegan los primeros convidados a este banquete de descalificaciones en medio de ánimos encendidos. Alerta roja.
Porque no sólo entre los diputados el panorama pintaba dantesco: multitudes desbordadas desde una noche antes, insultos, choque de grupos en las calles, enfrentamientos en varias calles a la redonda; golpes. Caos.
Pero no. La ruta de acceso se logra sin contratiempos. Suficiente es portar el gafete para que se despeje el camino. Desde el ingreso a sus pasillos el ambiente se nota dividido. Hay cierta tensión por el excesivo cerco de seguridad. Algunas voces lo comparan con la toma del Palacio Legislativo en la toma de posesión de Felipe Calderón.
Uno a uno penetran los diputados hacia las entrañas de un debate que se asegura largo. Polariza la atención Rosario Robles, corte de cabello juvenil. Cámaras y micrófonos acechan a la ex jefe de gobierno capitalino.
Son 18 los oradores, que ya empiezan sus argas letanías. En pro y en contra del dictamen que modificará la ley del aborto.
Inicia la sesión. Pero algo en el ambiente no cuadra: los medios de comunicación, sobre todo los electrónicos, vomitan imágenes escandalosas: venden la idea de que en cualquier minuto se pudiese generar violencia física. Pero nada. En realidad se esperaba más.
Ya caminan los diputados al pleno. Un grupo de invitados de cada partido se apodera de la parte alta, desde donde apoyarán con aplausos cada postura.
No es avasallante el ambiente. Debido a los acontecimientos de las ùltimas horas, el despliegue de seguridad restringue cada rincón. Tras las amenazas de bomba y de agresiones a diputados, ela escena es parecida a un bunker.
Un bunkercito, en realidad.
Decenas, cuando mucho cien y cien gritan a una cuadra, pero sus gritos se diluyen. Los miembros de denmechance con sus negras vestimentas se apoyan en un grupo de rock cuyos acordes también se pierden a unos metros de la Asamblea.
En las noticias se percibe. en cualquier momento vienen los chingadazos. Pero no. Nada para asustarse: marchas muy pacíficas, grupos de protesta ligth.
Cosa de niños: demasiada fortaleza para tan pequeña invasión.
Hacia las once de la mañana, se aprestan las primeras tazas de café. Las primeras palabras en ttribuna; inician los discursos.

II. Fue un difícil parto de diez horas.
De años, dirían las mujeres resueltas a decidir sobre su maternidad.
El martes por la mañana, una mujer vestida de payaso ostentaba una acreditación como delegada a la Convención Nacional convocada por Andrés Manuel López Obrador. La peluca de colores indicaba la frontera entre quienes reclamaban la despenalización de la interrupción del embarazo y quienes a acusaban a estos de asesinos.
En esa esquina, la de Allende y Bolívar, ocurrió el debate cara a cara, de pancarta a pancarta, de consigna a consigna. Había centímetros de distancia entre ellos, pero parecían venir de planetas distintos, de siglos diferentes.
“¡A un hijo se le defiende con la vida! ¡Cobardes!”, gritaban de un lado.
“¡No a los fetos enterrados en los conventos! ¡Pederastas!”, les respondían.
La empresaria Marcela Figueroa vestía de traje sastre oscuro. Blandía una cartulina en que se leyó “las mujeres no aceptamos imposiciones de curas pederastas”.
Hace 15 años, Marcela se encontró con la sorpresa de un embarazo a pesar de tener colocado un dispositivo intrauterino. Madre de dos hijos a los 30 años, resolvió con su marido no continuar con el tercero.
“El médico no preguntó absolutamente nada. Pude hacerlo en una buena clínica, de lujo, en Toluca; en las mejores condiciones, porque teníamos dinero. Pero hay miles de mujeres que no lo tienen y mueren sin alternativas.
“Ahora vemos la intención hipócrita de impedirles a que asuman el derecho de determinar sobre su cuerpo”, dijo Marcela, vecina de la colonia Narvarte. Entre los pies cuidaba una bolsa de la tienda Kenneth Cole. Ahí guardó el hábito de monja con que continuaría la protesta en unas horas más.
Entonces sacudió a medio metro de la cara de un panista que le respondía con otro cartel en que advertía “sí a la cultura de la vida, no a la cultura de la muerte”.
“No se puede legalizar el homicidio con premeditación, alevosía y ventaja. No sé por qué sacaron este asunto tan trivial de que la maternidad impide desenvolverse en el campo laboral.
“Estas ideas masónicas y de izquierda le abren la puerta a la irresponsabilidad. Este es un asunto de moral, fe y legalidad”, argumentó Iván Manjarrez, un ex asambleísta de Acción Nacional de 31 años.
Hasta el último momento, la organización Denme Chance mantendría sus velas encendidas. Algunas decenas de ellos se anticiparon al cerco policíaco y trasnocharon en la esquina de Donceles y Allende.
De entre las manifestaciones que ocurrieron, la que más se acercó al edificio de sesiones fue un grupo de rock cristiano compuesto por dos agrupaciones, Color Invisible y Doce.
Habían pasado la noche en vela y en la mañana se sostenían en la protesta repitiendo un repertorio de dos o tres canciones. La más exitosa entre ellos tiene por letra la súplica que hace en primera persona un feto a su madre desde el vientre.
“¡Déjame vivir! ¡No me quiero morir!”, cantaba el solista con los ojos y las manos apretados. A cada momento profundizaba más el puchero con el que amenazaba su inminente llanto.
Entonces, uno de los manifestantes tomó un altavoz y le acercó una grabadora con el llanto de un bebé y lo disparó directo a la entrada de la Asamblea. El resto de cristianos, unas seis mujeres y tres hombres cayeron en trance.
Comenzaron a agitarse y a llorar con gritos que subían y bajaban de tono a un mismo ritmo. Se tomaban las manos y las oprimían contra el pecho. Alguno de ellos abrió los ojos para saber qué pasaba alrededor y lo volvió a cerrar cuando vio que era parte del festín de media docena de fotógrafos.
--¿Por qué lloras tanto?—le pregunté minutos después a Abigail Fercastre, la más destacada de las plañideras, una mujer de 25 años cuya conversión al cristianismo Pentecostés se remonté a tres meses.
--En la iglesia nos pasaron el video de un bebito chupándose el dedo en el vientre de su mamá. Luego se ve como entra la succionadora. Él trata de alejarse, pero no puede. Abre su boca y da un grito silencioso. Luego le arrancan las piernas, los brazos y le aplastan la cabeza—relató Abigail. Seguía sacudiéndose, como si nunca dejara de llorar.
Mientras unos rezaban y otros hacían política. Vicente Segú, coordinador de la campaña Denme Chance, seguía a los músicos y daba instrucciones. Hablaba constantemente por teléfono.
Se estiraron para convencer a Elba Esthar Gordillo que tirara línea a los cuatro diputados de Nueva Alianza y votaran contra el dictamen y luego se sumaran a la acción de inconstitucionalidad con la cual, se pretende llevar la discusión a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Durante meses de cabildeo buscaron reunirse con las principales figuras del Panal: Tomás Ruiz, dirigente nacional; Roberto Campa, secretario del Sistema Nacional de Seguridad Pública; Tomás Ruiz; Francisco Yáñez, director de la Lotería Nacional, y Jorge Kahwagi, secretario general del instituto, informó un dirigente de Denme Chance.
Vicente Segú, coordinador de la campaña “Denme Chance”, se reunió con Campa hace tres semanas con Campa Cifrián, quien alentó sus esperanzas al recordarle el guadalupanismo de la maestra.
Pero no fue así. Apenas llegó Xiuh Tenorio, coordinador de Nueva Alianza, aclaró que se unirían a PRD, PRI, Alternativa Socialdemócrata, PT y Convergencia.
Así, antes de iniciar la sesión, ya estaba claro que la despenalización del aborto nacería con la paternidad de más de las dos terceras partes de los diputados. Si los detractores esperan derribarla habrán de continuar las negociaciones políticas ante el Procurador General de la República o el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos.
El pronunciamiento antiabortista de la esposa del presidente, Margarita Zavala, les inyectó optimismo.

III.- Impenetrable es la seguridad aquí adentro, entre muros y columnas de mármol. Al mejor estilo de: “si no traes gafete no cruzas puerta alguna”, los vigilantes atienden su encomienda. No en vano será la sesión más larga de la historia frecuente, sólo comparable con la que en diciembre discutió la Ley de Egresos.
No en vano en esta ocasión sí están todos los diputados: los 66 que componen el pleno de la Asamblea.
Férrea vigilancia es igual a orden en la sesión.
Desde la parte alta se desgranan los aplausos entre los invitados, por supuesto, divididos. No se llena esta área, no al menos como cuando se discutió, hace unas semanas, la Ley de Sociedades de Convivencia. Entonces sí el tumulto fue evidente. No ahora.
E inician los discursos.
Serán 18 los oradores. Seis a favor del dictamen, seis en contra y seis posicionamientos de los partidos.
Inicia Ezequiel Retiz. Su postura pretende posponer el debate. Argumenta falta de información, poco tiempo para decidir. Pero sobre todo, insiste el asambleísta del PAN en que el artículo 22 del Código Civil reconoce la vida desde el momento de la concepción, lo cual se contrapone con la propuesta de modificación que se busca al artículo 144 del Código Penal, que define el embarazo como parte de la reproducción humana que inicia con la implantación del embrión en el endometrio.
Otra postura incial es abogar por “las 74 mil firmas de ciudadanos que se deben tomar en cuenta para llevar a referéndum la discusión sobre el aborto”.
Pésimamente elaborado, anticonstitucional, sin adecuación normativa, y porque contraviene a la postura de que desde el momento mismo de la concepción hay vida, el diputado citó entonces las apreciaciones genéticas de Natalia López Morralla, una catedrática de la Universidad de Navarra.
No sería la única invitada a la sesión. No. A lo largo de las horas aparecerán en marcha evocatoria, lo mismo Simone de Beauvoir, John Rawis, Benito Juárez, Octavio Paz, Michael Foucault, Albert Camus, Giordano Bruno, Santo Tomás de Aquino, Sor Juana Inés de la Cruz, Voltaire, Andrés Manuel López Obrador, Carlos Castillo Peraza, Calígula y, por supuesto, “El Chapulín Colorado”.
Los diputados del PRD han sacado letreros amarillos con letras negras a favor del dictamen. La fracción del PAN se inunda de copias en tamaño carta de esas postales que se reparten por la ciudad entera, en letras blancas sobre negro fondo: “abortemnos la ley, no la vida”, “la adopción es una opción” y que Jorge Triana mete hasta las curules en uno de sus folders. Nada tenemos que ver con esa campaña, han advertido, no obstante, los legisladores panistas.
Los invitados: Rosario Robles, Lorenzo Córdoba. Denisse Dresser, toda la gente del GIRE, y la plana mayor del PRD: Acosta, René Arce, Carlos Navarrete, que llega al final; Jesús Ortega y Pablo Gómez asisten un par de horas y se marchan, y por el PAN: Mariana Gómez del Campo.
Pero su aparición es otra historia.
La dirigente del PAN en el DF se coló hasta las corraletas a diez minutos de iniciada la sesión. Una vez ahí, se vistió con una camiseta negra, color que hoy identifica a quienes están en contra del dictamen a discusión. Las diputadas Kenia López, que también portaría la playera con consigna, y Celina Saavedra saltan de sus curules para sentarse al lado de sus dirigentes al menos por una hora.
Y en este escenario, invitadas especiales.
Bienaventuradas sean las tortugas.

IV.- Según él mismo, Jorge Serrano Limón, el día más triste de su vida fue el martes 24 de abril. Lo dijo después de rezar un rosario completo en la Catedral Metropolitana.
Tal vez le dolían las rodillas, porque estuvo hincado todo el tiempo. Su cabeza blanca sobresalía entre la concurrencia natural de feligreses que acuden al Retablo del Perdón, pues ahí está la imagen del Señor del Veneno, a cuya sombra se guarecen algunos católicos, dicen ellos, del mal.
Vestía de negro. Mantenía el mentón pegado al pecho y el cuerpo, magro de corredor, erguido.
El líder de Pro-Vida estaba, además, frente a la pintura de la Sagrada Familia, resplandeciente entre el oro de 23.5 kilates.
Padre Nuestro, Ave María. Padre Nuestro, Ave María. El siseo del rezo sólo era interrumpido para el pronunciamiento de los misterios –los episodios que dividen el rosario—por un cura llevado por Jorge.
“Jesús lleva la cruz a cuestas, pidamos perdón por quienes se sienten indiferentes en esta hora crítica”, rogó el religioso.
La hora: once y media de la mañana. El momento en la Asamblea Legislativa: la mayoría de los diputados rechazaba la moción suspensiva propuesta por el PAN para posponer la votación.
Sería ese día, ningún otro.
“Pidamos por los que morirán en el aborto a manos de quienes los odian, por las almas de los concebidos”, imploró el sacerdote en el siguiente turno.
Serrano –lo diría públicamente minutos después—pidió en sus rezos por la “conversión” religiosa de Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, René Arce, Víctor Hugo Círigo y Leticia Quezada.
Detrás de las bancas cuelgan dos marcos que dan lugar a los milagros, esas pequeñas piezas de plata con la figura de una parte del cuerpo que se pide sanar. Y debajo de los pendientes, las alcancías del templo de Norberto Rivera Carrera, el príncipe de la Iglesia católica en México.
“Los ángeles cantan y alaban a Dios (…) oculto en la hostia te vengo a ayudar”, cantaba Serrano y apretaba las manos contra los ojos enrojecidos no por las lágrimas, sino por la velada de oración.
“Hay una victoria temporal de la muerte sobre la vida. Pero los mexicanos nos vamos a agrupar. Se buscará a la controversia constitucional, sean los diputados, la siguiente instancia es PGR y la que sigue es la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
“Convocaremos desobediencia civil. Muy probablemente haremos exhortos a directores de hospitales, a médicos para que desoigan esto. Bloquearemos hospitales, cerraremos el paso a los ‘aborteros’ y trataremos de desconectar los equipos, como son las succionadoras. Sabemos que se violenta la ley, pero antes de la ley está nuestra conciencia. Vamos a desobedecer una ley criminal”, amenazó Jorge Serrano Limón.
En realidad no era en Catedral en donde quería estar. Intentó ser un invitado especial en la sesión del martes pasado, pero, según se quejó el propio activista, el presidente de la ALDF, Víctor Hugo Círigo, le negó la entrada al recinto.
Serrano, públicamente señalado alguna vez como protagonista del “tangagate”, no volvería a aparecer ese día, el más triste su vida.

V.- Andanada de palabras:
Del diputado panista Agustín Castilla: se intenta hacer un anteproyecto de dictamen a modo y conveniencia, pareciera que ya se pusieron de acuerdo para no discutir las observaciones y sólo aceptarlas por escrito para elaborar un anteproyecto de dictamen a su conveniencia
Resulta poco serio convocar a una reunión de trabajo en Comisiones Unidas el jueves pasado, donde no se abrió espacio a un verdadero debate a las aportaciones de los diputados.
Y cuestionó que no se haya cumplido el orden del día de la reunión de Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia, de Salud y de Equidad y Género a la cual fueron convocados.
Es una lástima, es una pena. Es una lástima.
En ese tono discurrió la intervención de la diputada Kenia López, del Pan, quien contraatacó: “si de reformas progresistas se habla, entonces se tiene que recordar que el PAN votó hace 50 años a favor de la reformas que permitieron a la mujer sufragar en elecciones constitucionales. Eso sí es progresista”.
Dudó de los discursos de equidad de los que habla el PRD, pues, dijo, esos principios no los respetan y recordó que la participación de la mujer es mínima en relación con la repartición de cargos públicos dentro del Sol Azteca.
La diputada del PAN, Paula Adriana Soto, lamentó que las personas protejan a los huevos de tortuga pero consideren que en las 12 primeras semanas de gestación "no hay un ser humano".
Leyó un texto de Castillo Peraza: Bienaventuradas tortugas.
“… Esos animales han sido víctimas de la depredación humana que han llegado al extremo de acabar paulatinamente con ellos, disponiendo de sus huevos. Al parecer, nadie duda de que esos huevos fecundados eran en efecto tortugas, todo huevo de tortuga tiene derecho como tala ser respetado. Bienaventuradas tortugas, no dependen de las decisiones inapelables de seres más fuertes, más inteligentes, ,ás dotados de recursos que ellas, bienaventuradas torugas, parecen tener más defensores que algunos niños no nacidos…”
A la comparación, reacciones inmediatas.
"A diferencia de las tortugas, nosotros tenemos capacidad y libertad de decisión --dijo la diputada PRD, Leticia Quezada--. Las reformas otorgarán la libertad de decisión a las mujeres y a no ser consideradas medios de procreación o incubadoras".
Hasta ahora, la ley en México permitía el aborto sólo cuando el embarazo fuese resultado de una violación, el feto presentara alteraciones congénitas que implicaran daños físicos o mentales, o cuando la madre corriera peligro.
Palabras. Para el panista José Antonio Zepeda esto es "el genocidio intrauterino".
Oara Jorge Díaz, del Alternativa Socialdemócrata, con esta ley la ciudad se convierte en “la más vanguardista de América Latina".
Hacia la una de la tarde, tenemos conclusiones.
No procede la propuesta de posponer el dictamen.
La votación es apabullante.


VI.- El aborto hizo a las izquierdas tomarse de la mano en el Hemiciclo a Juárez. Para el tema, el PRD ya no es un partido incapaz de asumir un discurso moderno, al estilo de la izquierda europea. Ni Alternativa es una propuesta light y conveniente para la derecha.
Así se descalificaban justo hace un año, cuando los socialdemócratas observaban en la contienda presidencial una nueva posibilidad de obtener su registro y los perredistas creían que no necesitaban nada más para ganar.
“¡Izquierdas unidas por el derecho a decidir!”, gritaban en el templo civil moldeado en un costado de la Alameda Central. Las banderas amarillas y negras ondeaban junto a las blancas con la mano en el centro.
Marcela Figueroa, la manifestante de hacía minutos en las inmediaciones de la Asamblea, se paseaba ahora vestida con un hábito religioso azul claro entre las mantas y carteles sujetados entre los postes y tirados en el piso.
“Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. “Personas libres, estados laicos”. “La derecha sólo quiere mujeres en prisión, mujeres en el panteón”. “La iglesia define pecados, no leyes”.
“Creo que le dieron demasiado tiempo a la derecha para organizarse. El PRD bien pudo sacar a la gente a las calles y mostrar músculo, decisión, frente a la campaña negra que volvieron a desatar en contra de las autoridades de la ciudad.
“Podemos ver a los partidos unidos finalmente, porque estamos en una situación en que son bastante menos los intereses que se deben cuidar”, dijo un dirigente perredista.
A unos metros de distancia, la antropóloga Marta Lamas buscaba un sombrero para cuidarse del sol. Su agrupación, Grupo de Información en Reproducción Elegida aportó varios de los aspectos técnicos para la formulación del dictamen por el que se resolvió despenalizar el aborto hasta la semana 12 de gestación.
Y bajo la severa mirada de la escultura de bronce de Juárez, desfilaron las oradoras feministas, desde Patricia Mercada hasta dos de Las Reinas Chulas, Nora Huerta y Ana Francis More, quienes representaron el huapango dialogado de Pedro “El Malo” y Jorge “El Bueno” prototipos del macho mexicano caracterizados por Infante y Negrete en Dos tipos de cuidado.
--¿Cómo ves el debate social generado?—le pregunto a Ana Francis.
--De repente me cayó el veinte de que hay una parte del cuerpo de la mujer que es patrimonio de la humanidad y que todo mundo puede opinar. Hasta que no alcancemos todas las libertades en este cuerpo no podemos ir hacia otros lugares de derechos civiles, sexuales y sociales—responde.
--¿Qué piensas de discursos como el de Serrano Limón?
--No puedo dejar de pensar en mis tangas, que seguramente son mucho más bonitas que las de él.
--¿Y de la polarización social? No fueron las reformas a la Ley del ISSSTE, al parecer no será con la próxima reforma fiscal.
--Más que una polarización social veo, sin duda, una polarización mediática. La derecha, la Iglesia, todos estos grupos tienen el chorro de lana para pagar por una visibilidad enorme en todos lados. Pero ves sus mítines y no pasan de 500 pelados. Esta ciudad ha hecho marcha de más de un millón de personas por causas reales.
--Como humorista, ¿qué pensaste del spot de Chespirito?
--En la desgracia de que su mamá haya tenido el mal gusto de tenerlo.
--¿Qué se siente estar vestida de hombre y hablar sobre el cuerpo de las mujeres?
--Travestirme es una de mis partes favoritas en la actuación. Pero nos llamó la atención esta forma popular de utilizar la foto de los Dos tipos de cuidado para poner consignas a favor de la despenalización. Ahorita soy Pedro “El Malo” y si revisas con cuidado a Pedro Infante te darás cuenta de que es un machín progresista. Es muy chistoso que se utilice una imagen masculina para un asunto que sólo es de mujeres.
--El sábado pasado Margarita Zavala habó en contra del aborto, ¿cómo viste?
--Lo que dijo sobre el asesinato de los niños es, en el aspecto científico, patético. Es muy grave, de entrada, que el presidente se meta en una discusión local. Siempre dicen los políticos que es su opinión personal, pero su opinión personal ¿a quién chingados le importa? Si fuera cualquier hija de vecino a nadie le importaría, seguramente, pero es la esposa del presidente. Su opinión es pública.
--¿Margarita la mala?
--Margarita la ignorante, Margarita la vendida, Margarita la tendenciosa, Margarita la hipócrita.


VII.- Algunos discursos valieron la pena.
Acaso fueron lo más relevante en esta cascada de ideas a defender. Ya los panistas han vertido sus opiniones. Para los no iniciados, sin embargo, el tono, la fuerza, la profundidad de las posturas, por ambas partes, se pierde en la mala lectura de las fojas, en los titubeos, en la mala entonación, en las palabras inintelegibles, en la obvia postura de algunos asambleístas, quienes lejos de vender un discurso propio, aprovechan la ocasión para salir en la foto. Margarita Martñinez Fisher llegó impecable con peinado de salòn.
Todos, tras sus cinco minutos de fama.
El diputado perredista Salvador Martínez Della Roca, no perdió la oportunidad: Preguntó a la legisladora panista: “¿No se desayuna usted huevos en la mañana? porque ya mató al pollito y ya mató a la gallina… La tortuga está en un proceso de extinción, las mujeres no”.
Fue del priísta Armando Tonatiuh González Case, la parte oportuna, el cierre genial, que arranca la sonrisa de los asistentes.
Finalizó:
“…El aborto bien practicado es una opción de salud pública y aquí en este vrecinto hacemos leyes para que se conviertan en políticas públicas. Por eso los exhorto a aprobar este dictamen, a que se sumen a la propuesta que hacen las Comisiones Unidas para dar con ellos más derechos a las mujeres y el PRI está a favor de la mujer. Concluyo con una frase de un conocido clásico: “Síganme los buenos, a favor del dictamen”.
El promotor de la primera iniciativa que sobre aborto fue enfático
“Con esta reforma se evitarán más muertes de mujeres por abortos clandestinos, y se fortalecerán los programas de educación sexual; habrá más programas de prevención y métodos anticonceptivos”.
Estela Damián parafraseó a Simone de Beouvoir: “No se nace mujer, llega uno a serlo”. Y vino entonces uno de los momentos más contundentes. Mejor oradora, su discurso movió a emociones entre la mayoría, a estas alturas y desde mucho antes convencida del futuro de las votaciones.
“Soy madre de dos hijas, cada una fue inmensamente deseada, por eso su presencia aquí. No quisiera ver nunca a ninguna de ellas ni a nunguna mujer en cualquier seudo consultorio empeñando su vida por practicarse un aborto.
“Para mis hijas y para todas las mujeres deseo un país con más y mejores condiciones dee vida, mejor educación, incluida la educación sexual integral…
“…Por mi condición de mujer, porque mi cuerpo y mi mente son libres no permitiré que la ignorancia o el miedo condenen a más mujeres a la muerte. Gracias“.
El prísta Martín Olavarrieta desde tribuna marcó su tendencia.
“En este crisol está el debate. Nuestra ciudad de México es heterogenea y las decisiones que aquí tomamos deben sopesar la multiplicidad de las idiosincracias que están aquí reunidas en la capital.
“Necesitamos definir, definir es ordenar, y el orden en la ley requiere sustento para que no exista contradicción alguna ante la demanda social que pretendemos direccinar.
En el àmbito penal necesitamos definir, el concepto es central, si está cimentado en la nada, nada puede salir de él. En estos argumentos deberá estar el sentido más alto que nos exige la ciudadanía. Por ello, y con respeto a todos, mi voto en congruencia a lo razonado es en abstención.
Víctor Hugo Círigo apelaría a una reflexión:
“Es verdad que las distinciones científicas de una y otra parte sobre el inicio de la vida humana, son muy interesantes, que las reflexiones éticas y las creencias religiosas que se sostienen con elocuente incapacidad de persuación en ambos lados de la polémica, llegan a ser apasionantes, que el debate jurídico sobre la responsabilidad pública del estado laico ante un problema tanto social como moral, es un tema académico de enorme iomportancia, pero también es verdad que ninguna de estas consideraciones, ninguna, es la que tiene en mente la inmensa mayoría de las mujeres que están en el dilema de interrumpir o no su embarazo; lo que piensan, lo que sienten, lo que quieren, está en función de sus vidas, de su acontecer particular en el mundo y es que la vida humana es mucho más que un acontecimiento biológico”.
Y al final de las ponencias, la votación histórica.

VIII.- Don Gilberto atravesó su 80 aniversario gritando y enojado. El azul de sus ojos --el parecido con el actor británico Anthony Hopkins es notable—se enciende más a cada grito: “¡Derechistas hijos de su chingada madre, a fuerza nos quieren tener jodidos para siempre!”.
“Logramos nuestra independencia a cabronazos, nuestras Leyes de Reforma a cabronazos, la revolución a cabronazos, la constitución social a cabronazos y el PRI y ahora el PAN tienen 80 orinándose encima de todo eso. Ahora necesitamos otra vez darles unos cabronazos”, decía al tiempo que las venas del cuello parecía que se le saldrían en cualquier momento del cuello.
Los manifestantes ya no estaban separados por una payasa, como hacía algunas horas. Estaban a cinco metros de distancia, pero entre ellos se colocaron unos 80 policías antimotines de cascos, toletes y mandíbulas apretadas.
“Que no, que no, que el pinche aborto no”, coreaba un grupo de jóvenes del oriente del estado de México quienes llegaron, según argumentaron, empujados por el temor de que los diputados mexiquenses se sintieran contagios del ánimo abortista de los legisladores capitalinos.
Su actitud es diametralmente opuesta a la de sus compañeros de causa, el grupo cristiano de rock que, a una cuadra de distancia está por cumplir un día completo de cantar, rezar y llorar.
Varios de los activistas venidos de Ciudad Neza y La Paz se cubrieron las cabezas con máscaras de calaveras entre cuyos dientes colocaron fetos de hule que se balanceaban mientras los jóvenes brincaban al mismo tiempo.
--¿Qué haces aquí?—le pregunté Armando, de 25 años, vestido con unos pantalones camuflageados y los puños llenos de cicatrices.
--Defendiendo la vida de los perredistas de allá, de Neza, que se le puede ocurrir querer meter el aborto—dijo.
--¿Y hasta dónde están dispuestos a llegar?
--Hasta donde sea… sin violencia.
--¿Recuerdas a los cristeros?
--Sí, ellos tuvieron el valor de defender su fe.
--¿Lo harías tú?
--Por supuesto.
--¿Qué pasaría si la policía no estuviera en medio de ustedes?
--La calle estaría manchada de sangre.
“¡Preparen! ¡Apunten! ¡Huevos!”, salía del lado reformador y 30 manos con los dedos plegados hacia las palmas salían disparados por encima de los policías, cuyo esfuerzo de los policías se limitaba a no soltar la carcajada.
Al mismo tiempo, se repartió una estampa de ala Virgen de Guadalupe con el reverso impreso con la oración por la defensa de la vida:
“… Ruega al señor que comprendamos que de la concepción hasta su fin natural, es especial toda existencia, un don inmerecido de su amor…”.
La consigna de respuesta llegó musicalizada, al ritmo de la canción Vamos a la Playa de Los Joao: “Vamos al infierno, uo-o-o-o-oh”. “¡Hubieran abortado al pinche Chapulín Colorado!”, exigió una anciana dispuesta a discutir con quien fuera entre los coros.

IX. Entonces habrá que recurrir a la imaginación, al golpe fulminante. A favor y en contra. Unas palabras extras al emitir el voto.
Osadas, ingeniosas, punzantes. Algunas de ellas.
Humberto Morgan, a favor del dictamen, porque ya es hora de que se acabe esta visión cultural de siglos pasados que decía “los hijos que Dios nos mande”.
Edgar Torres y mi señora madre, a favor del dictamen.
Ricardo Benito Antonio León no hurgó sino en sus propios slogans: por el derecho de las mujeres a decidir, a favor.
Por las mujeres y mi madre que está presente, a favor, Mauricio Toledo.
Ni una muerta más, Hernández Mirón, en pro.
Porque la dignidad humana requiere libertad, Isaìas Villa González, a favor de la mujer.
Nunca más una mujer de rodillas, Cristóbal Ramírez, a favor.
Por los derechos a la salud de todas nuestras compañeras, Laura Piña, a favor.
Mujeres, respeten el derecho de las mujeres, Hipólito Bravo, a favor.
Gloria Cañizo, a favor de la libertad y decisión de las mujeres de la Ciudad de México y el país.
Leonardo Alvarez, en pleno uso de mi conciencia, en contra.
Martín Olavarrieta, en abstención.
Desde luego y porque sí se pudo, Tanatiúh Gutiérrez, en pro.
Jorge Schiaffino, con el ánimo de reconciliar a la sociedad, en favor.
Porque no haya una muerta más por abortos, Nazario Norberto, a favor.
Esthela Damián peralta, ni una muerta más pr aborto clandestino, a favor.
Balfre Vargas, porque la mujer es compañera, a favor.
Samuel Hernández, porque siga vigente el libre albedrío que Dios le dio al hombre y permanezca el Estado laico, a favor.
Leticia Quezada, compañeras por ustedes, por las que nos dejaron y por nuestros derechos, a favor.
Sergio Ávila, por las luchas históricas de las mujeres y de los de abajo, a favor.
Jacobo Bonilla, sí a la mujer, si a la vida, en contra.
El resto fue concreto. Y al final, el diputado secretario Edy Ortiz Piña, el resultado es: 46 votos a favor, 19 en contra, una abstención.
Estallan en abrazos las fracciones vencedoras.
Cavilan sin conceder los diputados panistas.
Comenta Jacobo Bonilla, cuya sonrisa es parte de su gesto y no se diluye a pesar del traspié legislativo.
“Es una lástima que este tema haya sido sacado a la luz pública por los perredistas. Divide a la sociedad, no era el momento, hay temas más importantes qué atender. Se convirtió en un partido de futbol, con sus pasiones, con ganadores y perdedores. Pero hay más recursos. No nos detendremos”.
“Es la culminación de una lucha que ha durado años. Es el triunfo de las mujeres que murieron y las que no queremos que nuestro país siga sumergido en desigualdades del pasado”, atreve con la euforia contenida, la invitada del día, Rosario Robles, para quien más adelante esperan calificativos fuera de lugar.
Hay vencedores.
Hay miedo, pues el debate llega a los tribunales: la Iglesia católica denuncia, por su activismo opositor, que demandrá civilmente por un millón de dólares a legisladores de izquierda; además, cuatro diputados acudieron a la Procuraduría de Justicia para que se investiguen las amenazas de muerte que han recibido por su postura política.
¿Se desbordó la pasión, en este hipotético juego de futbol?
Responde el diputado Jacobo Bonilla:
Hay miedo.
También celebración.


X. Minutos después de las siete de la noche, con 43 votos a favor, 17 en contra y una abstención, el pleno de la Asamblea Legislativa aprobó en lo particular el dictamen de reformas legales para despenalizar el aborto en el Distrito Federal.
Pero vendrían otras tres horas para debatir la ley en lo particular. Distendido el ambiente en las calles, y ya sin los medios de comunicación, vigilantes e inquisitorios, el discurso se abarató.
Los diputados perdedores se encargaron de gastar el tiempo de sus intervenciones en relación a tres minutos de ataques personales, por siete de ideas y propuestas.
Por ejemplo, el diputado Alfredo Vibalay Mora, arremetió:
“Muy buenas tardes a los que todavía quedamos por aquí. Qué lástima que me haya tocado hasta este momento. Me hubiera dado mucho gusto saludar a la serie de personalidades que estuvieron pasando por aquí a lo largo del día y que ojalá se den su vueltecita más seguido para apoyar otro tipo de iniciativas que verdaderamente construyan para la ciudad: Jesús Ortega, CarlosNavarrete, René Arce, patricia Mercado, y por supuesto no puedo dejar fuera a la mujer que ama, y lo hace bien, doña Rosario Robles, que anduvo por aquí….”
Ni al caso.
Al final, cambios mínimos. Los legisladores desecharon uno a uno los artículos reservados por la bancada panista, que proponía dejar como estaba los cuatro artículos del Código Penal y dos de la Ley de Salud, antes de su aprobación en lo general.
Sin embargo, la propuesta del diputado local del PRD, Daniel Ordóñez, de modificar la redacción del Artículo 146 sin que se cambiara el sentido del mismo fue aprobada por los impulsores de las reformas.
Hacia las nueve y media de la noche, quedaron aprobadas en lo particular las reformas a los artículos 144 (que ahora define la interrupción del embarazo después de la décimosegunda semana de gestación y quedará en el pasado la concepción de aborto como la muerte del producto de la concepción en cualquier momento), 145, 146 y 147.
El artículo 145 disminuye las sanciones a las mujeres que se practiquen un aborto de manera voluntaria después de las 12 semanas y establece de tres a seis meses de prisión o de 100 a 300 días de trabajo en favor de la comunidad a quienes incurran en esta violación legal.
Mientras que el artículo 146 establece prisión de cinco a ocho años a quien provoque la interrupción del embarazo por cualquier medio sin consentimiento, e incrementa de ocho a 10 años de cárcel la sanción si esta práctica se realiza a través de la violencia física o moral.
El artículo 147 reformado establece que cuando esta práctica la realice un médico cirujano, comadrona, partera, enfermero o practicante, se impondrá esta misma sanción.
El dictamen será remitido al jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, para su publicación en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, para lo cual contará con 30 días hábiles y entrará en vigor un día después de su publicación.
La palabra prohibida, el aborto, tiene nuevos preceptos de ley.

XI. Los antiabortistas lograron reforzarse con una banda de viento que, agradecieron casi todos, se encimó sobre un tambor con más de ocho horas de hacer ruido: “Yo si le voy, le voy a la vida”.
Los músicos se empeñaron y reventó el acompasado, casi siempre igual, chuntatata, chuntata. Pero la Banda Sahuayo –tal es el nombre de la agrupación-- tuvieron más éxito al otro lado de la valla. Una mujer de pelo canoso, rostro masculino y disfrazada de obispo con la cabeza cubierta con una mitra marcada con el símbolo de El Yunque hacía del sonsonete una pieza de quebradita para bailar con quien se dejara.
“La vida empieza desde la concepción, cada concepción es una idea de Dios. ¿Quiénes se atreven a acallarlo.
“Todo lo que hayas hecho a estos pequeños a mí me lo habéis hecho. Jesús”, rezaba una cartulina.
--¿En qué parte de la Biblia está escrito esto?—le pregunto al escritor de la frase, Pedro Bautista, un oaxaqueño avecindado en Coyoacán.
--Es más bien como parte de la profecía en que, cuando sea el juicio final, quedaremos divididos en borregos y cabritos, los bueno y los malos, los que se irán al cielo y los que se irán al infierno. De este lado estamos los borregos y de aquel lado están los cabrones—explicó el hombre de 42 años.
Pero los adversarios de la reforma legal estaban derrotados. No sólo adentro del recinto de Donceles, sino también afuera.
La convocatoria de Denme Chance, la Iglesia, Provida, grupos cristianos y la intensa campaña mediática auspiciada por los empresarios no habían reunido ni 300 personas en la calle y las 74 mil que presumían en el papel no motivaron llevar la propuesta de despenalización a referéndum.
Casi todos se fueron al mismo tiempo, marchando con sus mantas de agradecimiento a Televisa y Televisión Azteca, arrastrando el ánimo, avergonzados por una ley que sólo alcanzará a quien así lo quiera.
“Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… ¡A chingar a su madre!”, festejaron cuando la espalda no estaba siquiera a media cuadra de distancia. Momentos después, ellos mismos se disolverían. Uno, dos, diez diputados faltaban por hablar, pero en la calle esto ya no importaba.
La decisión estaba tomada. La ley del aborto habría de nacer.

Los agravios de los verde olivo


Por Pedro Díaz G.
pedrodiazg@eme-equis.com.mx
eme-equis

No han salido bien librados del caso Ernestina Ascensio, cuando los militares mexicanos vuelven a centrar la atención. El día del maestro el ombudsman nacional, José Luis Soberanes, uno de los damnificados de La Zongolica, informó que en Michoacán las fuerzas armadas incurrieron “en violaciones de suma gravedad” a los derechos humanos de la población civil.
Que el ejército se ha excedido.
Y reveló una serie de quejas: en los municipios de Nocupétaro, Carácuaro y Huetamo, así como en la ciudad de Apatzingán, se presumen atentados en contra de la integridad física y sexual de cuatro mujeres menores de edad; dos casos de tortura, y detenciones arbitrarias, allanamientos de morada con daños en propiedad ajena, cateos ilegales, atentados a la integridad física y ejercicio indebido del servicio público.
De inmediato la Secretaría de Gobernación defendió las posiciones militares. El subsecretario de Gobierno, Abraham González Uyeda, rechazó que el combate al narcotráfico haya puesto en estado crítico al país.
“Hoy por hoy, la sociedad debe estar evaluando que si el Ejército no hubiera salido a las calles a combatir el crimen organizado, no se hubiera podido detectar que muchos de los agentes de algunos estados o municipios estaban involucrados en actividades ilícitas”.
El PRI y el PRD reaccionaron de inmediato exigiendo la salida del ejército de los operativos México seguro, en varios estados del país.
¿Retirar al ejército?, ¿a estas alturas, con militares ejecutados, con cuerpos policiacos infiltrados por la delincuencia, con acusaciones de agravios sexuales sobre la población?
No. Aseguró González Uyeda:
“Yo creo que ahí la decisión la tomará el propio Presidente, en términos del análisis de la situación que está reportando la CNDH”.
En México hay gobernabilidad, arguyó, “la ciudadanía también ha entendido que hay un cáncer en la sociedad que hay que eliminar, que requiere una cirugía mayor, que se está llevando a cabo, pero la gente de alguna manera sigue regularmente sus actividades”.
Pero a los ojos de esa opinión pública, lo que quedó evidenciado después de la conferencia de prensa a la que convocó el martes José Luis Soberanes, es que el ejército debe ajustarse a los principios sobre el uso de la fuerza y de las armas de fuego, así como al orden jurídico vigente.
Pero lejos de la palabrería, en el terreno de los hechos concretos, de las quejas ante la CNDH, quedó develado que en los casos de Nocupétaro, Carácuaro y Huetamo las autoridades responsables de presuntas violaciones a derechos humanos son la Sedena, la Agencia Federal de Investigación y la Procuraduría General de la República.
Unos atienden a la CNDH, otros ni se dan por aludidos. Se han solicitado medidas cautelares, indicó el ombudsman, tanto a la PGR como a la Sedena, para proteger la integridad y seguridad de los habitantes de la región, pero aunque la Sedena aceptóla petición, la PGR no hizo caso argumentando no haber participado en los hechos.
De qué se les acusa:
Cuatro menores víctimas de probables agravios sexuales (tres de 17 años y una de 16), no pueden precisar cuántos días estuvieron con la cara cubierta mientras eran golpeadas; les dieron a oler alguna sustancia que les produjo profundo sueño; se les amenazó con tomar represalias contra sus familiares en caso que de que se quejaran; y detallaron otras conductas de naturaleza sexual presuntamente perpetradas por personal militar.
Soberanes aseguró haber recibido desde el 3 de mayo, 52 quejas, de las que se advierte que 10 personas presentan lesiones que fueron certificadas por peritos médicos de la CNDH como de las que tardan menos de 15 días en sanar, y en dos casos los agraviados presentan lesiones que hacen presumir que fueron víctimas de tortura.
En cuanto al caso Apatzingán, la CNDH inició queja de oficio, además de siete quejas que ha recibido este organismo nacional y 25 actas circunstanciadas recabadas por su personal actuante.
Pero no ha sido todo: personal del Programa de Agravio a Periodistas de la CNDH certificó el estado físico y de salud del camarógrafo Russell Jurel Pérez Díaz, quien declaró haber sido agredido por soldados en la ciudad de Morelia, mientras desempeñaba funciones periodísticas.
Dos periodistas michoacanos, corresponsales de Excelsior y Telemundo, acusan, Héctor Alonso Hernández Martínez y Pérez Díaz, de agresión física y daños a su equipo y material de trabajo, al filmar en las proximidades de la 21 zona militar.
Que unos soldados les pidieron identificación; que se identificaron, que los soldados se retiraron, sin embargo, otros volvieron a despojarlos del equipo.
Como uno de ellos corrió, fue perseguido por un vehículo Hummer, hasta su captura; que los soldados bajaron del vehículo y con agresiones verbales y físicas lo sometieron; que lo obligaron a tirarse en el piso del vehículo mientras uno de los soldados le apretaba el cuello obstruyéndole la tráquea; que enfilaron rumbo al cuartel de la 21 zona militar para detenerse en el interior del inmueble; que lo siguieron insultando. Que le quitaron la tarjeta de memoria de su cámara, donde traía el material periodístico.
Los partidos tienen su postura:
Por el PRD, el coordinador en la Cámara Alta, Carlos Navarrete, habla de un doble problema: el de la violencia generalizada en el país y el otro, “aún peor, el involucramiento de militares en violaciones a los derechos humanos… Siendo un cuerpo entrenado para el combate, no cuenta con capacitación en materia de respeto a las garantías individuales”.

Por el PRI, el diputado Marco Antonio Adame aseveró que del combate a la delincuencia se debe hacer cargo la policía y el Ejército sólo coadyuvar. Y se pronunció porque Felipe Calderón ponga a disposición de la CNDH todos los recursos necesarios para que se investigue y sancione a los militares señalados.
El líder de los senadores panistas, Santiago Creel, indicó que los abusos deben castigarse, pero no se debe bajar la guardia para combatir de manera eficaz al crimen organizado, en donde se requiere del apoyo de las fuerzas armadas. Subrayó que una cosa son los derechos humanos, y otra el combate al narcotráfico.
El propio gobernador de Michoacán, Làzaro Cárdenas Batel, pidió que se investiguen cada una de las 52 quejas presentadas ante la CNDH.
Dijo que en una situación ideal “no corresponde al Ejército Mexicano encabezar la lucha contra el narcotráfico”, aunque actualmente no existe otra opción.
A diferencia del caso Ernestina Ascencio, José Luis Soberanes, sin embargo, destacó que la CNDH no acepta complacencia alguna con las violaciones a los derechos humanos, pero tampoco propone o secunda voces que piden la limitación de las garantías individuales de la población con la falsa idea de que tal medida permitiría a las autoridades operar más enérgicamente contra el crimen organizado.
“Las conductas indebidas y atropellos son una señal que la sociedad mexicana no puede ignorar. Estamos a tiempo de evitar que casos como éstos se repitan; a tiempo de frenar a quienes atentan contra personas indefensas escudándose en el poder de una institución del Estado”.
Explicó que la presencia temporal y la acción de elementos de las fuerzas armadas en tareas de combate a bandas del narcotráfico plantea diversas dificultades que deben analizarse y resolverse a cabalidad; sin embargo, al entender y asumir que esa presencia es necesaria, dadas las circunstancias especialmente graves de los desbordamientos criminales, “se requiere hacer un claro deslinde que haga muy nítida la obligación de todo el personal encuadrado en las filas militares y de las corporaciones policíacas, de ceñirse al cumplimiento de las órdenes de mando y conducirse siempre conforme a derecho”.
Es decir, que no continúen, y que se sanciones, los atropellos, las violaciones, los excesos y cada agravio cometido por los siempre impunes miembros del club de los verde olivo.

Conteo premilinar: 24 cadáveres




Por Pedro Díaz G.
pedrodiazg@eme-equis.com.mx
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Arizpe, Sonora.-- Todo empezó en Cananea, sobre la carretera 89 que conecta con la 15 hacia Nogales, al Norte de Sonora: un comando a la usanza miilitar logró someter a la policía de esta ciudad minera y, sin realizar un solo disparo, con movimientos precisos y estudiados, sacaron de su casa, aún en calzoncillos, al empresario zapatero José Villela López.
Su destino inmediato: una pick up último modelo.
Su estatus: “levantado”.
Esto es la guerra. Ya no hay duda, pues no sería el único “levantón” de la tarde, al menos seis civiles más, e inclusive cinco policías fueron sometidos por el comando armado de aproximadamente 20 vehículos, con unos 50 hombres con fusiles de alto poder. Dos de los civiles y los cinco policías, que patrulaban la ciudad, fueron ejecutados de inmediato.
Próspera jornada para los sicarios del Cártel del Golfo, según indican las autoridades al hablar de los presuntos responsables: primero levantaron a dos policías en El Puerto, módulo perteneciente a la comisaría de Cuitaca, a quienes arrojaron a un barranco después de torturarlos. No murieron, pero se debaten en el hospital.
Los otros cuatro civiles, entre ellos dos mujeres menores de edad, tuvieron mejor suerte: fueron liberados a salvo, pues hacia las dos de la tarde, policías estatales y pistoleros se enfrentaban enm un rancho ubicado entre Arizpe y la comunidad de Buena Vista. Demasiado tarde.
Se quejaría el gobernador Eduardo Bours Castelo: “Es inaceptable. Lo que pasó en Cananea es a todas luces inaceptable: que un grupo armado recorra 400 kilómetros y no se tenga reporte hasta que los ubican agentes de la Policía Estatal Investigadora y después de eso empezar a reaccionar, se necesita inteligencia de avanzada, porque en esta ocasión falló.
Entregaba armamento a los policías de Ciudad Obregón, cuando el gobernador debió insitir: los sujetos armados transitaron por carreteras federales, y los encargados de vigilar esa área nunca vieron nada.
Cinco horas, 300 minutos de balazos después, un conteo preliminar: de acuerdo con el Procurador de Justicia del Estado, Abel Murrieta Gutiérrez: 15 presuntos delincuentes muertos sin ninguna baja de elementos estatales.
Pero el número de cadáveres en Arizpe sería, al final del tiroteo, de 24 en un sólo día, pues la Policía Estatal Investigadora encontró los cuerpos de dos sicarios más a un kilómetro del lugar donde ocurrió el enfrentamiento.
Y podría aumentar, pues hay versiones de que en la parte alta de la sierra cercana a Arizpe, en helicóptero detectó nueve cuerpos más de sicarios abatidos.
Informó el procurador que hacia la madrugada otro grupo de delincuentes logró escapar y siguió avanzando por la sierra, por lo que tuvieron que suspender la persecución para esperar la luz del día y no exponer más a sus elementos; que en el arsenal asegurado se contabilizaron 13 vehículos, más de 100 armas largas y equipo de radio comunicación; y que, aunque hasta el momento no se habían identificado a todos los sicarios, “eran originarios de los estados de Chihuahua, Estado de México y Tamaulipas”.
Horas más tarde, y aún con el ambiente impregnado de muerte, arribarían al norte de Sonora alrededor de cien agentes de la Policía Federal Preventiva.
Todavía olía a pólvora, y alardeó Eduardo Bours:
“Hoy se dieron cuenta que tenemos capacidad de respuesta, pero necesitamos inteligencia para la prevención. Al no tener informes de lo que pasaba por las carreteras, tenemos claro que hay una enorme falla, y es falla de las gentes que deben vigilar las carreteras; es clarísimo. No obstante, en ningún estado han tenido respuesta como la que tuvimos en Sonora”.

De la bitácora de Bárbara Zamora




Luchadora social, abogada durante las últimas décadas, galardonada con el Premio Nacional de Derechos Humanos Don Sergio Mendez Arceo por su trabajo en el bufethttp://www.blogger.com/img/gl.link.gife Tierra y Libertad, Bárbara Zamora tomó desde el primer momento la bandera de los detenidos de San Salvador Atenco, el 3 y 4 de mayo de 2006. Minucioso registro lleva en actas oficiales de cada uno de los pasos legales que toma el caso. Pero es en una bitácora en donde registra sus emociones, sus retos, su frustración, sus anhelos y algunas conversaciones personales de cómo viven el cautiverio los llamados presos de Atenco, a un año de su detención. eme-equis tuvo acceso a sus apuntes…

Por Pedro Díaz G.
pedrodiazg@eme-equis.com.mx
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6 de mayo, 2006.
Nunca vi algo así. Como abogados, exigimos inmediatamente estar las declaraciones de los más de 200 detenidos. Se nos negó. Increíble, lo que es el derecho básico de un inculpado, la presencia de su defensa, en esta ocasión se decidió por discrecionalidad del propio ministerio público. Nunca había presenciado algo así: a las audiencias llegaron un gran número de detenidos, y todos estaban golpeados. Cada uno sangraba o traía alguna fractura. Varios no acudieron porque seguían en la enfermería, muy heridos: tortura, golpizas indiscriminadas, vejaciones. Violación… los excesos policíacos.

15 de mayo, 2006.
Los primeros días han sido los más difíciles. Los presos de Atenco sufren maltrato en las dos prisiones a donde se les ha enviado. A La Palma y al penal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez. Los otros internos no los aceptan tan fácilmente. Los custodios se han encargado de crear un ambiente adverso. No son bien vistos y no hay duda de que los guardias azuzan al resto de los prisioneros para incomodar a los nuevos. No es raro: son las prácticas intimidatorias en este tipo de cárceles.

31 de mayo, 2006.
Qué mes. Apenas ingresados a la prisión de Santiaguito, a Ignacio del Valle, Felipe y Héctor, ese mismo 3 de mayo les fue armado otro proceso. Se los notificarían después: estaban acusados por los hechos del 8 de febrero y el 6 de abril, cuando, según la Procuraduría del estado de México, ellos detuvieron a un grupo de empleados del gobierno. En la primera fecha fue a uno solo y en otra a cinco. Por ese motivo la procuraduría los acusó de secuestro equiparado. No se quejan, pero me platican de vez en cuando, muy a cuentagotas, porque saben de su condición de presos políticos y están concientes de que su cautiverio no se iba a dar en un lecho de rosas: los custodios les dan de patadas, les golpean, porque tienen la consigna de quebrar el ánimo, la voluntad y la moral de los detenidos. Así es todos los días.

Junio 7 de 2006.
Un mes en coma. Alexis Benhumea Hernández, estudiante de Economía en la UNAM, herido en la cabeza por un proyectil de gas lacrimógeno, murió. Estuvo en Atenco, como Javier Cortés, muerto el propio 3 de mayo, para solidarizarse con el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Murió Alexis. Hace frío y hay desvelo en el campamento que se erigió desde la misma tarde del 4 de mayo, a las afueras de Santiaguito. Desde las familias, entre compañeros, en cada lamento por la mala noticia. Algo bueno resulta: se suman organizaciones de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán y los presos de Tlaxcala. La ignominia de Atenco se escucha en los noticieros de diferentes países. Afuera damos la batalla en los juzgados. Ya son casi diez veces las que hemos acudido a Almoloya y a La Palma, en un mes. Ir y venir. Se cita a los policías involucrados y, o no acuden, o posponen la audiencia. Y no hay autoridad que les obligue a asistir, a veces pasan uno, dos o tres citatorios y no se aparecen. Adentro, en el encierro, los custodios no se cansan: todos los días golpean o insultan, o agarran a patadas, o abofetean porque los presos no tienen derecho ni a dirigirles la palabra. No pueden ellos hacer ninguna pregunta, porque cuando les dicen “vas a juzgado”, si preguntan “a qué juzgado” o “de qué se trata”, los patean. Les dicen que no les deben dirigir la palabra ni siquiera para preguntar. Es una situación verdaderamente destructiva de la persona.

23 de junio, 2006.
Qué panorama: más de 170 personas, de las 204 detenidas originalmente, continúan sujetas a proceso penal por el delito de ataques a las vías generales de comunicación; 25 también cargos por secuestro. Tres acusados están en calidad de prófugos, incluyendo a América del Valle, hija del principal dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (DPDT), Ignacio del Valle, y vocera de la organización. El juez no encontró elementos para procesar a 15 personas, pero dictó formal prisión por secuestro equiparado a 23 más, incluyendo a Ignacio del Valle Medina. Hoy se decretó procedente el incidente de libertad por desvanecimiento de datos en favor de José Gregorio Arnulfo Pacheco Cervantes, quien sufre hemiplejia. Pero todavía 28 personas permanecen recluidas en los penales del Altiplano, Santiaguito y Molino de Flores en Texcoco.

13 de julio, 2006.
Una audiencia más, pero con la peculiaridad de que la gente cada vez se reúne en mayor número y esta vez han decidido hacer una protesta silenciosa. Por los gritos y consignas, la audiencia pública del 30 de junio fue suspendida. Pero las cosas no andan bien. Escribió una de las presas: “tengo 23 años, soy estudiante y fui detenida el 4 de mayo en Atenco Estado de México. Fui insultada, golpeada, torturada, y como algunas de mis compañeras, violada. Pero la tortura no se acaba. Al principio nadie quiso levantar mi denuncia por violación, el médico legista no certificó mis heridas vaginales, y no tuve atención ginecológica en el penal. Y lo solicité en muchas ocasiones. El 25 de mayo levanté mi denuncia ante la Fiscalía especial, pero la ginecóloga que me revisó, me aseguró que ya no tenía nada, sin embargo una semana después, la Comisión Nacional de Derechos Humanos trajo atención ginecológica para todas las compañeras, y me dijeron que a pesar de haber transcurrido casi un mes de la violación, aún tenía desgarre y una fuerte infección vaginal”. Y la situación de Magdalena García, una vendedora mazahua que asistió a San Salvador a vender sus productos, se complica: el juez descalificó las pruebas que presentaron para su caso, pues dicen que fue detenida el 3 de mayo y no el 4. Una y otra vez cambian sus versiones. Me platican los internos, sobre todo los de La Palma: a veces los hacen bañar con agua hirviendo. Prenden los calentadores, y cuando sale el vapor, les dicen que solamente tienen dos minutos para que se bañen. Terminan rojos, rojos; todos quemados. Hay dificultades con las visitas familiares. A Rosa Nelly, la mamá de Héctor Galindo, no le permiten entrar a verlo.

1o. de agosto, 2006
En cuanto a comida, sí hay suficiente comida, de eso no hay queja. Pero igual, apenas se están sentando, les avisan que tienen cinco minutos para acabar de comer. Cinco minutos. Tiempo que por supuesto no les alcanza, y no se pueden llevar ni una moronita de pan a su celda. Está prohibido llevarse cualquier cosa. Deben comer en cinco minutos. Eso también es hostigamiento, también es inhumano. Estamos entregando al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Azuela, con más de 400 firmas, para exigir su intervención inmediata para que el juez primero de distrito en materia de amparos, Willy Vega, resuelva los cinco recursos legales que los abogados de los detenidos promovieron desde hace más de un mes. Desde hace tres días pobladores de ese municipio se encuentran en plantón indefinido afuera de la Corte. Han pasado tres meses y la justicia federal ha caído en irregularidades para retrasar la resolución de los recursos legales. Preparamos para presentarlos al juez, notas periodísticas, fotografías y testimonios sobre los operativos policíacos de mayo, así como certificados médicos de las personas que resultaron agraviadas.

Septiembre 12, 2006.
Una vez más, ganada la apelación, el juez vuelve a dictar auto de formal prisión. El juez actúa en este caso por consigna. La única explicación de la saña con la que Magdalena ha sido tratada es por política. Ella es una líder en su grupo social y fue oradora, en el Zócalo, durante la manifestación de la otra campaña que encabezó el subcomandante Marcos el primero de mayo. Por ello se ensañan. Hemos entregado cartas de apoyo y avales de honorabilidad de la líder mazahua, y nada. Eso a los dueños del poder no les importa. Este caso toma tintes de venganza desde el mismo gobernador Enrique Peña Nieto. Es aberrante, lo que sucede.

20 de octubre.
Comienzan los fríos. Y a los presos por las acciones de Atenco les siguen maltratando en las cárceles. Esta vez para bañarse tienen también dos minutos, pero el agua, a diferencia de hace unos meses, no hierve: se congela. Dos minutos. Nada más. Afuera, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos solicita a la Secretaría de Seguridad Pública federal que reconsidere su postura y acepte la recomendación que emitió: que no queden impunes las violaciones y los ataques sexuales a mujeres. Es inaceptable que las violaciones a los derechos humanos que fueron documentadas en este caso queden en la impunidad.

16 de noviembre, 2006.
Magdalena está enojada. Y tiene razón. La acusan de haber secuestrado a policías en Atenco el día que ella ni siquiera estuvo ahí. A ella, asegura, sí la están secuestrando las autoridades del penal, pues le negaron el amparo para obtener su libertad. El juez insiste en culparla nuevamente por las mismas circunstancias, sin nuevos elementos. Esto es algo que de verdad no es común en la legislación. Interpondremos un nuevo juicio de amparo, pues existen todos los elementos para que Magdalena salga. Las cosas empeoran dentro del penal: el trato en Santiaguito se endureció: los detenidos de Atenco fueron amenazados por el director del penal, Irineo Monroy Dávila, con cancelarles las visitas familiares si en las audiencias expresan su descontento y sus familiares continúan gritando consignas afuera del penal.

18 de diciembre, 2006
Un juzgado federal en materia de amparo consideró incompetente al juez segundo de lo penal de Toluca, al considerar que el auto de formal prisión que el juzgador dictó contra los atenquenses “'es violatorio de las garantías” de los inculpados, por lo que si el Ministerio Público federal no presenta un recurso de revisión, el titular del juzgado de la capital mexiquense tiene dos opciones: dejar en libertad a los presos por esos hechos o decretar un nuevo auto de formal prisión transfiriendo el proceso a Texcoco, que es donde se suscitaron los hechos.

21 de enero, 2007
Todo se torna raro, los policías siguen sin asistir a las audiencias. Los abogados empiezan a dejar solos a sus defendidos. Al principio éramos más de 40 los defensores del numeroso grupo, pero ahora que quedan 30 en la cárcel, el número de abogados se ha reducido. El proyecto de dictamen elaborado por el ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano en el que rechaza que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ejerza su facultad de atracción para conocer las denuncias sobre violaciones a las garantías individuales en Atenco, es inaceptable. Existen elementos suficientes para que la Corte investigue las violaciones a los derechos constitucionales cometidos por autoridades federales, estatales y municipales. Sería muy preocupante que los demás ministros del máximo tribunal del país avalaran dicho proyecto y votaran por la impunidad de quienes violaron de manera flagrante las garantías constitucionales en aras de una supuesta conservación del orden.

24 de febrero, 2007.
Este proceso es anticonstitucional. No tenemos duda de que se trata de una represalia política. Ganamos un nuevo amparo para Magdalena García Durán, pero la indígena mazahua continúa recluida en Santiaguito y no podrá obtener su libertad debido a que el juez segundo de lo penal de Toluca, Jaime Maldonado, decretó ¡un tercer auto de formal prisión en su contra! Este amparo acreditaba que no había suficientes elementos para sustentar su detención, pues el auto de formal prisión se basaba en agravios inoperantes, además de que las pruebas contra la indígena estaban repletas de irregularidades. Pero nada. Los atropellos continúan.

22 de abril, 2007
Ante la petición de que la Corte investigara el caso, y el ministro Genaro David Góngora Pimentel hiciera la petición, el pasado 6 de febrero, cuando todos los elementos parecían indicar lo contrario, la SCJN dio un giro a las hipótesis y decidió atraer la investigación, creando así una comisión. Pero han pasado tres meses sin respuesta por parte de esa comisión. Está por cumplirse un año de los hechos, y aún no hay sanciones para los responsables, por ello continuaremos en resistencia y no descansaremos hasta liberar a nuestros presos.

8 de mayo, 2007.
A veces sí lo he pensado, cuando veo tantas irregularidades en el proceso: me gustaría cambiarme de profesión. Dejar de ser abogada. Es que de verdad esto que sucede en el caso Atenco es aberrante. Burdo. Después de un proceso de un año, nos han cambiado indebidamente tres veces de juez, y el tercer juez reabrió la instrucción, ya cerrada, ya habíamos ofrecido conclusiones, y estábamos esperando la sentencia, pero no: el nuevo juez reabrió la instrucción. Ahora ha traído a unos supuestos testigos, que también son empleadas de ahí del gobierno de Texcoco, y ordenó unos careos totalmente fuera del procedimiento, de la ley y de la constitución. Además, dictó a Ignacio del Valle, Felipe Álvarez y Héctor Galindo, una sentencia de 67 años. La apelaremos. Es totalmente absurda, desproporcionada fuera hasta del sentido común. Cada uno de los inculpados tiene alrededor de 50 años de edad y con una sentencia así, no tendrían la vida para cumplirla.

9 de mayo, 2007
Primero fue un juez no competente, por estar fuera de su jurisdicción, Jaime Maldonado; después, la acusación por delincuencia organizada con la finalidad de tenerlos más tiempo presos, para seguir armando acusaciones para 200 personas, la gran mayoría todavía en proceso y con la probabilidad de regresar a prisión.
Los presos de Atenco poco a poco han podido irla pasando en este año. Ya no son tan mal vistos por los otros internos, pero sí sufren lo normal de una prisión: tienen derecho a una sola llamada telefónica a la semana, los férreos horarios de pasar lista, las restricciones en sus visitas a solamente los sábados; a veces los encierran más temprano que otros días, y desde que llegaron los de Atenco han estado siempre en un área aparte del resto de los internos. En este año han vivido, además de las vejaciones ya denunciadas, el desprestigio que los carceleros difundieron entre los presos comunes.
Y a un año las cosas siguen igual: hoy citó el juez a uno de los comandantes policiacos, pero llegó con escolta; la gente del pueblo de Atenco se metió al juzgado y tras varios gritos exigiendo justicia, el juez ordenó posponer la audiencia para el lunes. No había los elementos suficientes para llevarla a cabo, argumentó. Y, por ejemplo, hemos promovido amparos para César del Valle, hijo de Ignacio del Valle, y no se ha resuelto, sobre todo por la relación con el apellido.
Todos los procesos en torno al caso de San Salvador Atenco, están politizados y atorados: llevamos ya un año, más de cien veces hemos estado en Santiaguito y en La Palma; no sé cuánto tiempo más habrá de pasar, pero quisiera estar viviendo ya la parte final. Soy la más interesada en saber en qué termina esta historia.