8.11.07

Mujeres en tacones:


totalmente desbordadas

Por Pedro Díaz G.*

(Este es el texto completo, sin edición)

pedrodiazg@eme-equis.com.mx

Sorprendente: amanecer de domingo sobre Horacio, casi llegando a Platón. Los filósofos no lo creerían: sobre uno de los camellones de Polanco, una enorme fila de mujeres comienza a organizarse para conformar 50 grupos de diez. Correrán cien metros y lo harán en tacones.

--Yo nunca en mi vida he corrido ni cincuenta ni cien metros ni doscientos. Pero aquí estoy --comenta la señora Laura Ponce, quien junto con su hermana Itzel, ambas rondando los sesenta años, elegantes esperan su turno para iniciar— feliz, tan contenta por reunirme con tantas mujeres y convivir, pero sobre todo hacerlo por una noble causa, como es donar parte del dinero a los niños con problemas... De verdad, hijo, lo que cuenta en estos casos es el espíritu: que tu alma nunca envejezca. Escúchame y llegarás a viejo.

Uno-dos, uno-dos, uno-dos.

Un preparador físico da órdenes al “heat número tres”, de cincuenta. Y las diez mujeres que han llegado a la zona de calentamiento, obedecen: flexionan las piernas, hacen sentadillas, no dejan de moverse.

El frío hace tiritar, y los atrevimientos por lucir elegantes, casuales, exquisitas, son demasiados. Una dama luce singular par de zapatos a los que adorna, en la punta, una corona real en piedras preciosas.

Otra viste las mejores joyas.

--¡Qué elegante, madame!, permítame decirle –y la dama sonríe. Es Lucy Barajas y, en la fila se destaca por su albo abrigo de mink. Rubia la cabellera y afable la sonrisa, cede al coqueteo de más de uno, a pesar de ir de la mano de su novio.

--Muchas gracias –dice, y abre el abrigo para deleite de los dos o tres desmañanados que curiosean por aquí, cámara de teléfono en mano; lo que aparece nubla los sentidos: viste un bello conjunto de lentejuela en tonos azules. Top y minifalda. Acaso es la más atrevidamente vestida de esta gélida mañana.

¿O lo es aquella joven de estilo griego, con cortísimo vestido de coctel, blanco? ¿O de los shortcitos negros y las medias en tonos lilas? ¿O la de falda atigrada?

Polanco, domingo 28 de octubre, siete de la mañana: esto es lo más cercano a los principales Desfiles de moda y pasarelas internacionales: New York, Milán y París Fashion Weeks, Pasarela Cibeles, Pasarela Circuit, Pasarela Gaudí, Moda Barcelona

Y por las calles de Polanco han salido a pavonearse esta mañana lo mismo Christian Dior, Louis Vuitton, Gucci, Roberto Cavalli, Armand Basi, Balenciaga, Dolce & Galbana, Calvin Klein, Fendi…

Qué frío, pero, ¿te lo vas a perder?

* * *

No. El clima es abrumador. Pero desde las cuatro, o cinco de la mañana en algunos cientos de hogares las mujeres sacan ropas del clóset, se maquillan, se peinan y se atavían lo mismo con el abrigo reservado para el invierno, la estola de mink, las elegantes gabardinas y, por supuesto, las más bellas bufandas, sombreros, capas; salen del armario chalinas, tweed, cashmir, todas las lanas, las mejores sedas.

Estrenan horario, apresuran el paso. Rubor, labial. Más spray sobre la cabellera. Van llegando a la cita, en Moliere y Horacio, perfectamente aliñadas.

Correrán. Cien metros; los mismos que se han delimitado sobre la explanada del Palacio de Hierro. Siete patrullas, 27 elementos policíacos destacados a la zona. Tres ambulancias.

--¿Por qué correr en tacones?, ¿por qué hacerlo?, ¿No resulta peligroso?, ¿Por qué?

Responde Alejandra, dueña de un negocio de dulces y regalos en el sur de la ciudad:

--Porque es una forma de homenaje a la alta costura de los diseñadores internacionales más reconocidos –comenta quien sobre la cabeza lleva un sombrero de arlequín y traje negro, altos tacones, como lo indica la convocatoria—y porque si las mujeres lo hacemos todo en tacones, claro que podemos correr los cien metros. Y porque... ¡es padrísimo!

Colores que proponen toda la gama de los rosas, luces plateadas, elegancia en el vestuario, impactantes diseños, interesantes texturas, looks a la moda, gusto por las prendas, las mejores colecciones, modelitos alternativos o vanguardistas, propuestas para Otoño-Invierno, confrontación entre tonos neutros y luminosos, amarillos, beiges, negros, mandarinas, grises, chocolates, azules real, ocres y violetas.

Uf.

Pero hay que correr.

Ya lo hacen las primeras diez.

Suenan a todo volumen los altavoces.

--Arriba-las-mujeres-Arriba-las-mujeres-arriba-las mujeres— escupirá la tonadita la mañana entera.

Al lado de las vallas que delimitan la pista son cientos, los espectadores.

--Qué esperamos –se escucha, estridente— todos a aplaudir. Vamos. A mover las manos. A saltar. A quitarnos el frío... “¡Y que-vivan-las-mujeres!”...

* * *

Las mujeres.

Las hay de todo perfil.

Decenas de mexicanas han acudido a una divertida carrera en tacones,

a) porque el dinero que se recaudó de inscripciones será donado a una asociación contra la parálisis cerebral infantil.

b) porque para todas ellas era un reto correr sobre una altura mínima de 7 centímetros de tacón.

c) porque la carrera está inspirada en competencias que se hacen en Europa: Berlín, Praga, París, San Petersburgo...

d) porque desean sentirse totalmente glamorosas.

O quién lo sabe: Pero están aquí. A la espera de se heat.

Antes de correr, todas las participantes calientan y aprueban un control de la altura de sus tacones.

Uno de los más sorprendidos es David Álvarez. Su empresa, asdeporte, un grupo empeñado en asistir a la población en el afán por hacer cada día mejor deporte con buenos métodos y perfecta nutrición, sucumbió sin embargo a la tentación de organizar tan sui generis competencia.

--¿Por qué?

--Porque estamos seguros de que las mujeres son capaces de superar cualquier obstáculo, por alto que sea.

--¿Únicamente?

--No. Porque una tarde recibimos una llama de Fernanda, la de la revista, con la idea de hacer una réplica de lo que ya se había visto en los últimos tiempos en ciudades como París. Traía todo el entusiasmo: ya había hecho las alianzas con la tienda departamental y nos ofreció la organización, nos contagió del entusiasmo y aquí estamos, fascinados.

“Les preguntamos a algunas de las competidoras si realmente creían que podían correr los cien metros en tacones y dijeron que sí, que no tendrían ningún problema. Nos quedamos impresionados”.

* * *

Vía la red, 193 firmas de mujeres y hombres que viven en México, Argentina, Estados Unidos, Reino Unido, Guatemala, España, Alemania, Francia, Luxemburgo, Perú, Canadá, Bélgica, Costa Rica, Ecuador, Brasil e inclusive Timor Oriental, suscribieron un reclamo. Con ayuda de periodistas de CIMAC su postura manejaba dos vertientes: “alertar a las mujeres que estén considerando regalar sus recursos para poner en riesgo su salud y hacerle saber a las autoridades que la ciudadanía tiene conciencia y opinión, ojalá se cancele el evento. De no ser así, ojalá sean pocas las participantes”.

Se opusieron desde el mismo momento en que se supo de la convocatoria, hace un par de meses: sus puntos: 1. La salud de las mujeres: es necesario que las propias mujeres desarrollemos una mayor y mejor conciencia en cuanto a nuestra salud y autocuidado.

2. El consumismo degradante que caracteriza al sistema económico en el que vivimos: arriésgate, haz el ridículo, rómpete un pie... y entra a comprar a mi tienda. 3. El impacto de la publicidad y su influencia en el imaginario colectivo respecto al cuerpo de las mujeres”.

El aviso lo lanzó la revista Fernanda y la tienda departamental El Palacio de Hierro: mujeres mayores de 25 años, participen en una “divertida y singular competencia, única en México”: la Gran Carrera en Tacones 2007.

Consiste en correr 100 metros planos ¡en tacones de aguja! Como en Ámsterdam, Berlín y San Petersburgo, en eventos organizados por la revista Glamour con el respectivo consorcio comercial más exclusivo y excluyente de cada ciudad.

Las polémicas bases:

La convocatoria está dirigida a mujeres mayores de 25 años y, el pase a la gran final está reservado a mujeres por naturaleza, a quienes podrá exigírseles mostrar una identificación oficial que avale su edad y género.

Calzado permitido: zapatos de tacón de aguja de un mínimo de 8 centímetros y un máximo de 10.5 centímetros, sin plataforma. No se permite participar con zapatos que no sean de aguja, tengan tacón de plataforma, sean botas o botines.

Inscripción: 450 pesos, del cual un porcentaje (50 mil pesos) es donado a APAC, I.A.P.

Premios por 200 mil pesos en certificados de regalo de El Palacio de Hierro.

Suscripciones a la edificante revista Fernanda, trofeos y medallas.

Tres ambulancias prestas a tratar torceduras, esguinces, luxaciones o fracturas.

Y premios especiales, en certificados de regalo de El Palacio de Hierro, por supuesto, para “el mejor peinado”, “la más elegante” y “la mejor sonrisa”.

Organizadores: Asdeporte, con el aval de la Federación Mexicana de Atletismo (“Honor y espíritu deportivo”), la venia del Instituto del Deporte del DF y la Delegación Miguel Hidalgo.

A quienes interese sumarse al reclamo, una dirección de correo: totalmenteindignadas@gmail.com

Aunque Berenoise afirma:

--No hay que ser tan negativos, sólo son 100 metros, aparte la convocatoria está genial. Yo me apunté sólo por lo divertido de ver a montones de mujeres bien guapas y corriendo, aunque estoy casi segura que un travesti fácil corre esos cien metros y hasta más, en menos tiempo que cualquier chica.

Fecha: Domingo 28 de octubre del 2007

Lugar: El Palacio de Hierro, Moliere

Salida: 8:00 hrs.

Cupo: Limitado a 500 corredoras

Distancia: 100 metros certificados por la FMA.

* * *

Ojo: Todas las participantes que pasen a la “GRAN FINAL” deberán ser MUJERES POR NATURALEZA y presentar una identificación oficial que avale su edad y género si así se les solicita.

¿Travestis?

Claro que los hay. Jorge, Alberto y Alejandro son tres amigos que estudian en el colegio Holandés, viven aquí en Polanco y esta mañana se divierten de lo lindo glamorosamente vestidos con las ropas de sus madres. Estrafalarias pelucas, maquillaje excesivo, pero sobre todo sus torpes pasos les delatan. No intentarán burlar al aparato de seguridad, con este aspecto están destinados al fracaso. Lo que hacen, no obstante, es organizar con un grupo de unas veinte mujeres que luchan por quitarse el frío, carreras simultáneas al otro lado del camellón de Homero.

Claudia Arias, una empleada de banco, escucha los consejos de su esposo, que esta vez viste de entrenador. Pone especial atención en el arranque, trata de que los pasos de su mujer sean más firmes, en el desarrollo de los cien metros, y le pide un segundo y entusiasta esfuerzo para el cierre.

Los miran dos guardianes del orden desde su patrulla.

--Si quieres correr mejor que nadie debes estar preparada. Yo sí llevo dos meses corriendo, eso sí, con tenis. Con tacones apenas ayer empezamos a entrenar.

Y allá va el simi-grupo de corredores, con tres “travestis” a la cabeza.

La convocatoria ha traído a los medios de comunicación. Los obturadores no paran.

No lo hace el ánimo festivo de estar participando en algo muy parecido a una locura.

Alguien cae en el heat eliminatorio oficial. Pronto la joven es llevada a la zona de recuperación, a los masajes, y a las vendas que tratarán de curar esos raspones que hoy se lleva en tobillos y rodillas.

¿Carrera en tacones, en Polanco?

Br... Y con este frío...

* * *

Vestidos de cóctel, de Hollywood, de noche, formales, para homecoming,

vestidos negros, de manga larga, casuales, de fiesta, rojos, de recurso, sexys,

vestidos de algodón, para baile, de damas de honor, vestidos blancos y crema. Y el estelar, el que se llevará el premio a la elegancia: Hilda Hill corre con su vestido de novia.

--¿Por qué?

--Porque es un vestido que usas en el día más importante de tu vida. Y hoy, para mí, es otro de los días más importantes de mi vida.

Se escucha muy femenina la envidia en voz de otra de las corredoras, mientras los fotógrafos toman registro:

--Anda, ya. Deja a un lado el protagonismo. Y disfruta de tus cinco minutos de fama...

* * *

Yamile Alaluf está registrada ante la Federación Mexicana de Atletismo como corredora mexiquense: es campeona nacional de los 1,500 metros, está fuera de temporada, y, la bolsa, para sus pies, no era sino una jugosa posibilidad de obtener el primer premio: cien mil pesos canjeables en el Palacio de Hierro. No lo dudó.

--Veo que vienes vendada.

--Sí, lo que sucede es que a estas alturas no puedo permitirme un tropezón, o alguna lastimadura. Sería fatal para mi carrera.

Acostumbrada a competir al lado de, por ejemplo, Ana Guevara, para Yamile esto parecía un juego de niñas. No lo sería. Confiada, aseguró una vez concluido su heat en el primer lugar:

--Ya me metí a la final, lo sé. Y voy por todo. De aquí hasta marzo no hay competencias en el calendario oficial, pero aproveché esta oportunidad para inscribirme en este insólito encuentro.

--Oye, y correr en tacones, ¿es sencillo?

--Noooo. Dímelo a mí, que estoy acostumbrada a hacerlo con zapatillas especiales. Pero suena a una buena idea. Yo me coloqué este vendaje, me puse mis pescadores, elegí los zapatos más altos y sólidos que tenía y voy por el primer lugar.

--¿Qué harás con el dinero?

--Uy –salta alborozada, sonríe como adolescente y asegura con firmeza--: les voy a comprar regalos a todas mis amigas que se casan este año. Y si me sobra algo, me voy a comprar un regalito para mí.

Un par de reporteros especializados la reconoce.

--Es Yamile Alaluf.

--Va a ganar.

* * *

Aunque a todas se les promete que “en el stand de Saba les esperan, después de su heat, unos muchachones bien guapos que les darán un riquísimo masaje”, no es verdad. No hay tales guapos muchachones pero sí un nutrido grupo de mujeres masajistas que se aprestan a atender a las participantes una vez concluida su participación. Mesas especiales, cremas, aceites. Trato de excelencia.

No por algo es su día (Que-vivan-las-mujeres, se escucha en las bocinas, repetitivamente). Habrá que consentirlas y para ello se ha dispuesto de todo un abanico de posibilidades: desde lociones o toallas sanitarias hasta sustitutos de azúcar y suscripciones a la revista patrocinadora de la carrera.

Es momento de recordar a Rosario Castellanos:

“La mujer ha sido más que un fenómeno de la naturaleza, más que un componente de la sociedad, más que una criatura humana, un mito”.

La bruma se apodera de Polanco. Una leve garúa llena de rocío los cabellos, todos se enfundan en sus chamarras, o se colocan gorras y guantes. Ellas no. Las mujeres que han venido hasta aquí a correr cien metros planos en tacones, avalados por la tecnología del fotofinish (“hemos invertido un dineral para que el final sea de lo más transparente posible”, dice Fernanda), no sienten frío. Lo que sienten es...

--Una emoción enorme –clama Rosa Palma--. Es tan emocionante que en una carrera como esta tengas a tantos fotógrafos y camarógrafos esperándote en la meta... Es tan padre reunirse para hacer feliz a otras personas...

El cielo amenaza lluvia.

Uno a uno se han levado a cabo 50 arranques de 10 participantes cada uno,

A partir de las 8:00 horas iniciaron y cada 3 minutos parte uno nuevo.

Laura Sánchez ve con pasmo cómo a varias competidoras se les han caído los zapatos; otras pierden el tacón, pero lo más terrible es perder la compostura: por eso ella dice no, y saca de carro una cinta de diurex y le da una y otra y otra vuelta al zapato hasta que piel, calzado y cinta adhesiva son uno mismo: garantizado, así jamás se le saldrá un zapato...

Son 50 heats. Y ya pasan de las once de la mañana. Sólo los mejores 12 tiempos pasan a la gran final. Dos grandes velocistas se han colado: Yamile Alaluf, y Evelyn Valeria Gómez Peralta: la primera, campeona nacional en 1500 metros; la segunda, velocista egresada del Itesm, estado de México, es decir, ambas, corredoras de élite.

* * *

Hay premio a la mejor sonrisa (Alejandra Ramírez), al mejor peinado (Heidi Meza) y a la más elegante (Hilda Hill).

Confía la mejor peinada:

--Me desperté a las cuatro de la mañana, y mi estilista, que es un amor, me recibió para peinarme a esa hora. Muchas gracias, nunca había estado en un sitio en donde me divirtiera tanto.

Y cuando casi es el mediodía de este helado 28 de octubre, las doce mejores corredoras se disponen a disputar la carrera final. Son llamadas una a una y caminan frente al público, que ha vivido un extraño jubileo.

A la orden de salida, una docena de mujeres corre por su vida. Cruzando la meta se encuentra la ola del dinero, quien primero lo haga se llevará a casa 100 mil pesos; el segundo sitio 30 mil, el tercero 20 mil y las otras nueve finalistas, cinco mil asegurados cada una.

Es Evelyn Valeria la que toma la punta; en ella se estrellan todos los obturadores, se ve desde que cruza los 75 metros, que ella será la vencedora. Pero no.

Todos creen que ella ha ganado. Pero la foto final, el cierre apoteósico, el levantar de brazos y la ovación generalizada son para Yamile, quien, experimentada, no aflojó el paso sino hasta cruzar los cien metros; Valeria, en cambio, sufrió una pequeña confusión, un titubeo, que le costaría perder 70 mil en vales canjeables.

--Lo que sucedió es que me confundí, pensé que había ganado que ya habíamos cruzado la meta, y me desaceleré. Qué lástima... Me equivoqué.

La ganadora, oficial, es Yamile Alaluf, de 31 años, quien logra un tiempo de 14 segundos y 74 milésimas, registro al que los organizadores ya le llaman un nuevo récord mundial en esta modalidad atlética. Valeria, de 24 años, cronometra 14.7 segundos. Areli Ovalle Araiza, de 32 años, otra corredora de excelencia procedente de Querétaro, les acompaña en el tercer sitio. Su tiempo: 15.66 segundos.

--Entrené algunos días sin tacones, pero ya tenía dominado el asunto. Hice ejercicios de velocidad toda la semana, aunque con los tacones sólo entrené un día –confiaría Yamile.

La carrera cumple su cometido: es donado un cheque por 50 mil pesos a la Asociación pro Personas con Parálisis Cerebral (APAC), dirigida por Leticia Sánches de Ortega, quien mostró su deseo por repetir la carrera en 2008.

El reporte oficial: algunos raspones menores. Nada de gravedad.

* * *

Es un lugar común: “Entre mujeres podemos despedazarnos, pero nunca nos haremos daño”.

Mmm.

Sucede.

En las bases de inscripción, uno de los motivos de descalificación se lee:

Las competidoras que lleguen a la meta con el tacón roto o con cualquiera de los zapatos sin tacón, serán descalificadas.

Es por ello que las nueve finalistas reclaman:

--¡Que le revisen los tacones!

--¡Que cumplan con el reglamento!

--¡Que no nos hagan trampas...!

--¡Que le quiten su premio!

--¡Justicia!

En efecto, Areli Ovalle subió al podio, se tomó la foto, posó para las cámaras y hablo ante los micrófonos, pero rápido pidió a sus familiares le pasaran un nuevo par de zapatos.

Algo del reclamo alcanzó a escuchar el animador.

--Nos dicen que nuestro tercer lugar tiene el tacón roto... ¡Es cierto!, Areli Ovalle, ten mucho cuidado. No te vayas a caer...

Decía Rosario Castellanos: “Nadie puede hacer tanto daño a una mujer, como otra”.

* * *

Fue un domingo diferente. Por las calles de Polanco, ante el azoro de los filósofos Platón, Horacio, Moliere, desde las siete de la mañana esto se convirtió en lo más cercano a las Fashion Weeks, a la Pasarela Cibeles, al festival Moda Barcelona

Unas 500 mujeres se pavonearon acompañadas de Christian Dior, Louis Vuitton, Gucci, Roberto Cavalli, Calvin Klein, Fendi…

Mujeres en tacones: totalmente desbordadas.

Qué frío, pero, ¿carrera de tacones en Polanco?, no nos lo podíamos perder.

2 comentarios:

Heidi dijo...

Hola Pedro, mi nombre es Heidi Meza Cabrera y fui la contenta ganadora del "Mejor Peinado". Estuve buscando notas sobre la Carrera en Tacones y no había visto ninguna como la tuya, tan imparcial y retratando los diferentes puntos de vista acerca del evento. Gracias por tu artículo, me costó mucho trabajo encontrarlo pero me alegro de haberlo visto.

Terminé contenta después de al competencia porque la mayoría de las mujeres tenemos como rutina diaria correr sin importar el atuendo o los zapatos, y menos aún importando la edad, si somos solteras, viudas, divorciadas, casadas y con hijos, normalmente no nos alcanza el tiempo entre tantas actividades y desde mi personal punto de vista esto fue un pequeño homenaje a todas ellas, afortunadamente yo salí como una afortunada ( principalmente por salir ilesa ), pero feliz de tener la libertad y apoyo de mis seres queridos para hacer lo que me gusta .

Tuve la oportunidad de platicar con las demás participantes y al igual que yo, la mayoría no solo corriamos por un premio, sino por demostrarnos que nada nos detiene y que somos libres de decisión. Me encantó a ver mujeres de todas edades felices de ser femeninas y valientes.

GRACIAS POR LA OPORTUNIDAD DE EXPRESIÓN!

Atenea dijo...

Hola, Pedro:

Gracias por tu reseña, sintetiza la frivolidad que, sabíamos, permeaba esta iniciativa. Por cierto, la carrera nunca se ha llevado a cabo en Praga.

Saludos,
Atenea, responsable de la redacción y difusión de la campaña "Totalmente indignadas"